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¿Porqué no quiere elecciones? 10 razones

►PRIMERA LÍNEA►

Su gabinete teme ser procesado por negligencia criminal, homicidio culposo y otros delitos derivados de su incapacidad para enfrentar la pandemia. El régimen es consciente que en una posible elección no llegaría al 15 por ciento. Necesita  ganar tiempo para la gran maniobra privatizadora de todas las empresas estatales (YPFB, el Litio, el hierro, etc.)

¿PORQUÉ EL GOBIERNO TRANSITORIO NO QUIERE ELECCIONES? 10 RAZONES para rechazar la VOLUNTAD POPULAR

PRIMERO: Miedo a perder el poder. Todas sus encuestas, incluidas las de la embajada norteamericana, señalan una demoledora derrota que no le permitiriá llegar ni al 15% de la votación en cualquier escenario, en agosto como en septiembre. El acumulado de errores, irregularidades, mentiras y simulacros en la gestión es fuertemente castigada por la gente consultada en encuestas vía telefónica, redes sociales, como por grupos focales que critica ásperamente los resultados de casi 7 meses de gobierno que abren un abismo de incertidumbre y pánico ante lo que podría significar 5 años de gobierno con Añez.

SEGUNDO: Rechazan elecciones porque les gustó el saqueo de los recursos públicos incluso ante el silencio cómplice de los medios de comunicación. Saquearon ENTEL, BOA, ANH, INRA, BANCO CENTRAL, YPFB, EBA, UPRE, ARJAM, IMPUESTOS INTERNOS, ADUANA y otras. Los escándalos de corrupción descubiertos en tan poco tiempo les hacen temer incluso el voto castigo de la misma clase media que apoyó el golpe y que ahora tiende a desaparecer frente al colapso económico. La base electoral del gobierno se está reduciendo a un núcleo racista e intolerante que cree que una salida autoritaria o una fórmula de continuidad, con la complicidad de diputados y senadores comprados del propio MAS, sería la única manera de contener a esta fuerza política que crece a pasos agigantados frente al congelamiento de Mesa en la preferencia electoral. Las encuestas ven a Mesa como un actor incapaz de liderizar una crisis económica de magnitud como lo que ocurrió con su gobierno del 2003-2005, incluso gran parte de la gente presume que ante el descalabro económico del país en el corto plazo lo conduciría a renunciar a su candidatura. Los escandalosos casos de corrupción y abuso de los bienes del Estado, como las avionetas de la FAB han minado la credibilidad del régimen al extremo de ver en Jeanine Añez como la jefa de la pandilla de ladrones que gobiernan el país. El caso del sobreprecio de los respiradores en una circunstancia tan dramática o los sobreprecios en la compra de agentes químicos para la represión en un momento en que se necesita medicamentos y alimentos hiere profundamente la dignidad del pueblo boliviano. Los sobreprecios en las compras estatales sin fiscalización están provocando daños irreparables para el futuro del país.

TERCERO: El régimen necesita más tiempo no solo para seguir robando sino para cumplir la promesa de entregar nuestras empresas estatales y nuestros recursos naturales a empresas norteamericanas y europeas. En las actuales circunstancias un anuncio de privatización sería catastrófico para Añez lo que le exige oxigenación temporal para la gran maniobra privatizadora de todas las empresas estatales. Las negociaciones con empresas norteamericanas para la entrega del LITIO a precio de gallina muerta así como la privatización de las industrias del acero, de la urea y amoniaco o las de la industrialización del gas están en camino y por ello la angustiosa necesidad de mantenerse en el poder hasta su entrega definitiva.

CUARTO: Quieren impedir que se instale un nuevo gobierno porque cualquiera que llegue está obligado a revisar las cuentas del Banco Central para determinar el destino final de los recursos públicos y de las millonarias donaciones de la comunidad internacional. La mitad del dinero que está saliendo de Banco Central se destina a bonos sociales sin ninguna fiscalización y se desconoce el paradero de la otra mitad. Es inevitable investigar el destino de las donaciones, de la plata de los bolivianos y de los préstamos que se están adquiriendo que compromete a los próximos 3 o 4 gobiernos del futuro. Nadie sabe qué está ocurriendo o qué destino tienen las donaciones internacionales o préstamos de organismos financieros internacionales. Bolivia nuevamente ha ingresado en la órbita del tutelaje y control financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM) y Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidades bajo control del gobierno de los EEUU y cuya dependencia ha sido históricamente atroz para los más pobres incluso para la clase media.

QUINTO: Rechazan ir a elecciones porque tienen miedo de ser procesados nacional e internacionalmente por las masacres sangrientas de Senkata, Huayllani y Sacaba, por las flagrantes violaciones de DDHH, violación de la libertad de expresión, el escandaloso movimiento del narcotráfico en Beni y Santa Cruz que toca la familia de Jeanine Añez y las compras de suntuosos bienes inmuebles de los hijos y palos blancos de la candidata presidenta. Rechazan la investigación del NARCOJET y de cientos de vuelos ilegales en la política de cielos abiertos que actualmente rige para el narcotráfico con la complicidad de exfuncionarios de AMAZSONAS y ECOJET que manejan instituciones como la DGAC y ASSANA. Nunca el narcotráfico ha tenido tanta libertad como ahora al extremo que las poblaciones del oriente están luchando contra este flagelo en ausencia de la Policía Boliviana.

SEXTO: Añez y su gabinete se oponen a las elecciones porque temen ser procesados por incumplimiento de deberes, negligencia criminal, homicidio culposo y otros delitos derivados de su objetiva incapacidad para enfrentar la pandemia del coronavirus que está empezando a causar una descomunal cantidad de contagiados y muertos. Cualquier investigación, por simple que sea, tanto de la Asamblea Legislativa como del Ministerio Público podrá demostrar que el régimen privilegió intereses político-electorales y la estrategia represiva en desmedro de la atención prioritaria de la pandemia y cuyo indicador demostrativo más claro es el cambio de TRES ministros de salud en plena crisis, la intervención con afanes políticos de los SEDES (Servicios Departamentales de Salud), compras con sobreprecios de insumos y la falta de equipamiento y material de bioseguridad a todos los hospitales del país. El gobierno no lograría resistir ninguna investigación que se hiciera en el corto plazo para demostrar su negligencia y homicidio culposo. Bolivia se encuentra en camino inexorable al genocidio. La falta de voluntad política del régimen que se ha preocupado más en asaltar las arcas del Estado que en privilegiar la vida de los bolivianos nos está conduciendo al abismo. El rechazo a inaugurar hospitales de tercer nivel, la falta de medicamentos, la falta de reactivos, de pruebas rápidas, de equipos de bioseguridad para médicos y enfermeras, de respiradores y de UTIS así como la falta de un COMITÉ NACIONAL DE EMERGENCIA que planifique la contención de la pandemia es una prueba irrefutable de la negligencia criminal del régimen.

SÉPTIMO: Rechazan elecciones porque quieren encubrir los grandes negociados de venta de tierras a extranjeros y menonitas en la Chiquitanía y el Beni a través de empresarios cruceños en complicidad con el INRA. Los cambios ocurridos en el INRA, fundamentalmente en Santa Cruz, obedecen a un plan monstruoso de enajenación de tierras fiscales, tierras de comunidades indígenas, reservas forestales y tierras entregadas a campesinos con titulación. Esta artera estrategia de vender tierras fiscales y las que se pretenden recuperar de los sectores pobres con apoyo de latifundistas armados, diseñada antes y durante los incendios en la Chiquitanía el año pasado, está siendo cumplida milimétricamente. El silenciamiento de las principales redes televisivas de comunicación y de la prensa escrita (RED Uno, PAT, UNITEL, BOLIVISION, El Deber, Página 7) ante este atentado no es casual porque los grandes propietarios de medios son al mismo tiempo grandes latifundistas y banqueros que tienen hoy la posibilidad nuevamente de vender tierras y acumular otras, en el largo historial del saqueo de la riqueza de los bolivianos.

OCTAVO: Se niegan a dejar el poder porque se destaparían y se descubrirían las aberrantes humillaciones al poder judicial, a jueces y fiscales incluso policías a quienes intimidaron, amenazaron y extorsionaron para violar los derechos constitucionales, apropiarse de poderes públicos y enajenar recursos. Nuevas elecciones terminarían con el abuso de poder del Ministerio de Gobierno dirigido por el comisario de taberna, Arturo Murillo y sus policías secuaces, entrenados para montar circos judiciales intimidantes. Es el miedo a la cárcel. Ante la caída estrepitosa en todas las encuestas de JUNTOS, partido de la presidenta candidata, el régimen apuesta a proscribir al MAS de las elecciones. Para cumplir su siniestro objetivo no ha dubitado en amenazar al Tribunal Supremo de Justicia, se pretende imponer al Tribunal Supremo Electoral para acusar de fraude al MAS, se amenaza a la Fiscalía General del Estado y se usa a las fuerzas del orden públicos como vulgares peones para sus fines políticos. Policías, Jueces y fiscales actúan bajo amenaza, extorsión o prebenda. Está en marcha una siniestra estrategia de TERRORISMO DE ESTADO a la cabeza de Arturo Murillo y Luis Fernando López mediante la cual se pretende culpar al MAS y a las organizaciones sociales de todo tipo de violencia, de atentados contra torres de telecomunicaciones o voladuras de puentes y otras artimañas para justificar la proscripción electoral y disminuir su creciente caudal electoral. Se acusa al MAS de promover el contagio del coronavirus cuando en la realidad es el régimen, con su negligencia criminal que está llevando al país al mayor desastre sanitario en América Latina.

NOVENO: Quieren que continúe la tapadera del multimillonario pago y de los negociados con los medios de comunicación que acompañaron el golpe y que hoy legitiman con su silencio la corrupción, el narcotráfico y el devastador efecto social y económico de la pandemia. Nunca como ahora los medios de comunicación actuaron como un verdadero cerco de silencio ante tanta infamia, por un plato de lentejas. Nunca como ahora las grandes cadenas nacionales de televisión se han mostrando tan serviles y nunca los periodistas se han ofrecido como vulgares sicarios que cada día se encargan de matar la verdad al precio de su misérrima estabilidad laboral. La prostitución del periodismo ha sido el camino más ruin para liquidar el derecho a la información. La estrategia de los fake news y el ataque alevoso desde las redes sociales contra las fuerzas sociales y sus dirigentes es el pan de cada día. La información como un bien público ha desaparecido colocando la mentira y la manipulación al servicio de los poderosos que pretenden seguir gobernando para beneficiarse de la impunidad y de las desvergonzadas acciones coludidas entre empresa privada y medios de comunicación. La mentira al servicio de la banca, la agroindustria transgénica, el comercio y la gran industria que quiere poner al país bajo sus pies.

DÉCIMO: El rechazo a elecciones y la prórroga en el poder es una decisión del gobierno de EEUU para no perder Bolivia como ficha clave en el tablero geopolítico regional. Prefieren sostener una dictadura disfrazada de transición democrática al costo que sea. Bolivia es un experimento de un gobierno títere sostenido en el miedo y la represión como estrategia de continuidad para usurpar nuestros recursos naturales y ejecutar un reajuste neoliberal frente a su profunda crisis económica. Nuestros pueblos hambrientos pretenden ser nuevamente la carne de cañón frente al descalabro económico de la potencia mundial y del sistema capitalista en general, cuyo declive es inevitable a menos que sacrifiquen a pueblos enteros como el nuestro en el altar de la miseria y el hambre. Jeanine Añez y el régimen no tienen otra salida que seguir usurpando el poder con el apoyo norteamericano, a costa de cientos y miles de muertos tanto por el hambre, por la represión o por la pandemia, tres jinetes apocalípticos que nos acercan a una guerra civil de consecuencias impredecibles. No solamente rechazan la realización de elecciones, sino que no desean que se realicen éstas por las 10 razones anotadas líneas arriba. ¡Usted decide! ¡SEGUNDOS QUE SE QUEDAN, MILLONES QUE SE VAN. SALVEMOS NUESTRA PATRIA BOLIVIA ¡

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