Noticias

Régimen de Añez se atribuye la pacificación del país

El máximo ejecutivo Jacinto Herrera de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia CSUTCB cuestionó al gobierno de facto de Añez y sus ministros.

El régimen de Jeanine Añez se atribuye la pacificación del país aseverando que gracias a sus gestiones realizadas se pudo lograr desactivar las movilizaciones de la población que exigen elecciones y una garantía que no se suspenda, a la convocatoria de diálogo del gobierno de facto no acudieron ni sus aliados que mediante un golpe de estado la pusieron en el sillón presidencial, estamos hablando de Jorge Tuto Quiroga, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho por citar algunos que la dejaron plantada, menos asistieron organizaciones sociales.

Fueron las gestiones de la Asamblea Legislativa, la Central Obrera Boliviana y el Pacto de Unidad que nuevamente lograron pacificar el país, fueron estas organizaciones citadas que en coordinación con la Asamblea Legislativa Plurinacional lograron una Ley que garantice elecciones hasta el 18 de octubre, la señora Jeanine Añez sólo se limitó a promulgar la ley.
Fue el pueblo organizado mediante este movimiento articulado que paralizó al país, si se incumplen los acuerdos logrados ese mismo movimiento que hoy está en cuarto intermedio saldrá nuevamente a las calles con mayor contundencia a pesar de la pandemia.

La señora Jeanine Añez, mediante spots televisivos malgastando recursos económicos se llena aseverando que fue ella la que pacificó el país, nada mas alejado de la realidad, ya que ni en el conflicto de noviembre del pasado año 2019 pudo lograr la pacificación, en esa oportunidad fue también la Central Obrera Boliviana, Pacto de Unidad y la Asamblea Legislativa Plurinacional que lograron pacificar, el gobierno de facto sólo logró muertes como las masacres de Senkata y Sacaba que hasta ahora siguen impunes.

Si no hay paz para el pueblo tampoco habrá paz para el gobierno. Si no hay pan para el pueblo y el pobre, tampoco habrá paz para los ricos. Es tiempo de la revolución, tiempo de volver a conquistar la verdadera democracia.