Golpe de Estado en Bolivia

Policías y militares apoyaron a los golpistas y abandonaron al pueblo

GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA

La noche del 20 de octubre de 2019, finalizadas las elecciones generales y sin conocerse los resultados oficiales, se inician los ataques de odio y violencia en el territorio nacional por parte de gente que aseguraba, sin pruebas, que hubo un fraude electoral.

El Ejecutivo trató de contener la violencia pidiendo calma hasta conocer los resultados; sin embargo, en el momento menos esperado los policías y militares se pasaron al lado de los golpistas, pues ya habían estado planificando el puñalazo contra el pueblo con dirigentes cívicos, políticos y empresarios.

MOTÍN POLICIAL

La quema de tribunales electorales, la toma de instituciones públicas, marchas, movilizaciones, cabildos, enfrentamientos y llamados a la desobediencia civil bajo la bandera de la idea fraude electoral eran la tónica de todos los días; mientras los efectivos policiales parecían tratar de contener la violencia.

Los policías se amotinaron el 8 de noviembre, dejaron sin resguardo las instituciones públicas y privadas, y los espacios donde la violencia y el odio se profundizaban. Los primeros en dar el mazazo fueron los efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de Cochabamba y en las siguientes horas recibieron el apoyo de sus camaradas de Santa Cruz y Chuquisaca.

Al día siguiente esta determinación se amplió a los demás departamentos.

QUEMA DE LA WIPHALA

Como si se tratara sólo de un símbolo del Movimiento Al Socialismo, varios policías arrancaron y cortaron las wiphalas (bandera de las nacionalidades indígenas) de sus uniformes, mientras que otros retiraron este símbolo patrio de sus unidades para quemarlo como muestra de apoyo a los violentos racistas.

PROTECCIÓN A CAMACHO Y PUMARI

El 10 de noviembre en la tarde, una vez conocida la renuncia de Evo Morales a la presidencia; Luis Fernando Camacho y Marco Antonio Pumari, los dos cívicos que encabezaron las movilizaciones y llamaron al desacato, ingresaron triunfantes a las instalaciones de la UTOP de La Paz. Durante su recorrido, fueron escoltados por los policías, quienes se esmeraban en abrazarlos, sacarse fotografías y agradecerles por haber sacado “al dictador”.

PEDIDO DE RENUNCIA

El entonces comandante de la Policía, general Vladimir Calderón, a nombre de los más de 40 mil efectivos, sugirió la renuncia de Morales con el pretexto de pacificar al país.

PARTICIPACIÓN MILITAR

El 10 de noviembre en la mañana, el entonces comandante de la Fuerza Aérea Boliviana, general Gonzalo Terceros, ordenó el sobrevuelo de aviones K8 sobre un punto de bloqueo en Challapata (Oruro) para asustar y dispersar a quienes no aceptaron el golpe. Estas acciones de amedrentamiento fueron paulatinas en El Alto, La Paz y el trópico.

AVIÓN PRESIDENCIAL

Antes del mediodía, los militares evitaron que Evo Morales y sus acompañantes usen el avión presidencial para trasladarse hasta Chimoré. Los uniformados ya no obedecían las órdenes del capitán general de las Fuerzas Armadas.

Otro grupo trató de capturar a los mandatarios en el trópico y hasta la fecha se desconoce a quiénes obedecían, aunque se sospecha fue era a Terceros.

PEDIDO DE RENUNCIA

“Ante la escalada de conflictos que atraviesa el país, velando por la vida, la seguridad de la población, la garantía del imperio de la Constitución Política del Estado, en conformidad al artículo 20 de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”, dijo el militar Kaliman aquella ocasión acompañado de su Estado Mayor.

EL ACUERDO CON CAMACHO

Luis Fernando Camacho confesó que no hubiera dado un plazo de 48 horas a Evo Morales para que renuncie a la Presidencia si su padre no cerraba un acuerdo con las Fuerzas Armadas y la Policía. “Fue mi padre que cerró con militares (…) intervino ante la Policía para que cuente con toda la seguridad de que no iban a salir a las calles”, dijo.

FUENTE: Periódico Ahora El Pueblo