ArtículoNacionalesNoticias

Policía aprehende a Luis Fernando Camacho por el caso “Golpe de Estado I”

(APC Bolivia). Luis Fernando Camacho fue detenido hoy, 28 de diciembre de 2022, por el caso que se le sigue por su participación en el golpe de Estado de 2019 (Caso Golpe I). ¿QUIEN ES LUIS FERNANDO CAMACHO? ¿Qué hizo Camacho antes y después del golpe de Estado? Desde su liderazgo en las revueltas golpistas y su rol preponderante en la insubordinación de las fuerzas del orden, hasta su ineficaz gestión como gobernador y su búsqueda de impunidad y desestabilización del Gobierno Nacional. Perfil y pormenores de uno de los principales gestores del golpe que finalmente enfrenta a la justicia.

– Luis Fernando Camacho fue detenido hoy “en cumplimiento de una orden de aprehensión de la Fiscalía Departamental de La Paz en el caso denominado Golpe de Estado I, Caso No 201102012005679”.

– Un comunicado emitido por esta instancia señala que “la decisión fiscal (…) fue emitida en octubre y cuenta con control judicial del Juez Décimo de Instrucción en lo Penal de La Paz”.

– La Fiscalía sostiene que Camacho tenía conocimiento de este caso desde su inicio el 28 de noviembre de 2020 “y, desde entonces, se ha negado a prestar su declaración que, como dispone el ordenamiento jurídico boliviano, es obligación de todo ciudadano”.

– “Las actuaciones realizadas por la Policía Boliviana y la Fiscalía se ajustan a las disposiciones del artículo 226 de la Ley 1970.

– La gobernación y los cívicos denunciaron un supuesto “secuestro” de Camacho, pero todo se hizo en cumplimiento a un mandamiento del Ministerio Público.

– La Unión Juvenil Cruceñista llama a Santa Cruz a la desobediencia civil. Junto a miembros del Comité Cívico y sus brazos operativos que ya actuaron durante el paro, irrumpieron con violencia en los aeropuertos de Viru Viru y El Trompillo, quemaron la Fiscalía de Santa Cruz y atacaron el Comando Policial de dicha ciudad.

Caso Golpe de Estado I: ¿por qué fue detenido?

– Desde 2020, Camacho está procesado por el caso Golpe de Estado I, que investiga los delitos de terrorismo y conspiración en el contexto del golpe de Estado de 2019 por el que Jeanine Áñez asumió ilegal e ilegítimamente la presidencia.

– El código penal tipifica el terrorismo como delito y establece una pena privativa de libertad de entre 15 y 20 años.

 

– El gobernador eludió varias veces a la justicia que emitió diferentes comparendos para tomarle declaración. Las reiteradas negativas, según la ley, derivan en un mandamiento de apremio que fue lo que finalmente sucedió.

– Por este caso, también son procesados el excomandante de las Fuerzas Armadas William Kaliman, los exjefes militares Flavio Arce, Carlos Orellana, Jorge Fernández, Jorge Terceros, Jorge Mendieta y Palmiro Jarjury. A ellos se suma el excomandante de la Policía Yuri Calderón.

– En el marco de las investigaciones, en meses pasados declararon: Jorge “Tuto” Quiroga, Samuel Doria Medina y Carlos Mesa, que en todos casos dieron versiones reñidas con la verdad o se acogieron al silencio.

Antecedentes: Qué hizo Camacho

 

– A partir de una nunca probada denuncia de fraude en las elecciones de octubre de 2019, Camacho, Mesa, otros políticos parte de la cúpula militar y otros actores pusieron en práctica su plan para empoderar a la élite de derecha derrotada en las urnas.

 

– Para ello desarrollaron una estrategia de confrontación en las calles e instigación a la violencia y el descontento a partir de la falsa narrativa del fraude.

– Pero, además, cometieron actos de amedrentamiento y violencia contra autoridades del gobierno de Evo Morales, asambleístas y líderes del MAS, para obligarlos a renunciar y dejarles vía libre a su plan. Camacho fue uno de los artífices.

– El 3 de noviembre de ese año, Camacho se autoproclamó como “líder de la resistencia” y en una clara y abierta sedición, llamó a la Policía y las FFAA a dejar de obedecer al Gobierno constitucional.

– Los enfrentamientos se intensificaron y las minorías opositoras radicalizadas rechazaron varios llamados al diálogo.

– El 10 de noviembre la OEA emitió un informe en el que detectó “irregularidades” y pese a que ni entonces ni hasta ahora presentó pruebas del presunto fraude, provocó que se consolidara un motín policial y que las FFAA “sugirieran” la salida del Gobierno.

– Para evitar el derramamiento de sangre y salvar la vida de decenas de autoridades, militantes y familiares perseguidos, amenazados e incluso cercados en sus viviendas, el presidente Evo Morales renunció a su cargo.

– El 12 de noviembre de 2019, en una sesión accidentada de la Asamblea Legislativa, y sin quórum reglamentario, la segunda vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, se autoproclamó presidenta transitoria.

– En junio de 2021, en el marco de su proceso judicial, Áñez contó que el 11 de noviembre de 2019, un día antes de autoproclamarse, llegó a La Paz y se reunió con el entonces cívico cruceño, Luis Fernando Camacho, en un exclusivo hotel, donde también estaban el futuro ministro Jerjes Justiniano y el dirigente Marco Pumari.

¿Quién es Luis Fernando Camacho?

– Luis Fernando Camacho (Santa Cruz, 1979). Es abogado, pero durante la mayor parte de su vida adulta se dedicó a labores empresariales, siendo accionista del Grupo Empresarial de Inversiones Nacional Vida S.A. y otras empresas.

– Desde muy joven incursionó en dos plataformas de la élite cruceña, reconocidas por su sesgo ultraconservador y sus controvertidas posturas políticas a título de cruceñismo: la logia Los Caballeros del Oriente y la Unión Juvenil Cruceñista, de la que luego pasó al Comité Cívico.

– Antes de incursionar directamente en la política, Camacho tuvo problemas civiles y judiciales por asuntos familiares (dos divorcios con conflictos judiciales) y laborales, en sus emprendimientos privados.

– Desde las palestras cívicas siempre reivindicó un trasnochado discurso que ensalza el cruceñismo y las bondades de un “modelo” de desarrollo, y, por consiguiente, promueve una discriminación y desprecio por el modelo de gobierno que el pueblo boliviano eligió democráticamente y ratificó siempre por amplia mayoría, desde 2005.

– Como líder cívico, Camacho promovió un levantamiento violento al que se plegó, también por gestiones suyas, una facción amotinada de las FFAA y la Policía, para derrocar al gobierno de Evo Morales.

– Camacho se cuidó de no ostentar cargos públicos durante el régimen, pero tenía preponderancia en el gabinete de Áñez, pues él puso a varios de sus hombres de confianza como ministros y autoridades del alto rango.

– Tras fracasar estrepitosamente como candidato a la presidencia en las elecciones de 2021, logró se elegido gobernador cruceño.

– Durante toda su gestión, descuidó totalmente sus obligaciones por priorizar la agenda política de confrontación y desestabilización del Gobierno, que tocó techo con la movilización por el censo en 2023.

– En todo momento queda claro que su agenda se ciñe en buscar la impunidad y ocultar la falta de obras y gestión.

Argumentos

– Camacho quiso ser gobernador no porque le interese trabajar por los cruceños; solo para acaparar poder, para lograr impunidad por su actuación en el golpe de Estado y, de paso, desestabilizar al Gobierno Nacional.

– Está claro que no solo carece de facultades, capacidad y compromiso para el cargo, sino que ni siquiera le interesa hacer obras y gestión, más allá de algunos proyectos para sectores potentados y de las élites empresariales.

– Santa Cruz es el mayor productor del país y la inacción de su máxima autoridad genera una aguda crisis no solo regional, sino nacional. A ello se deben sumar los perjuicios por los bloqueos.

– Con el apoyo masivo en las urnas al ahora presidente Luis Arce, el pueblo boliviano dio un mandato de buscar justifica y reparación a las víctimas del golpe de Estado y del régimen de Áñez.

– La consigna de memoria, verdad y justicia es innegociable e imprescriptible. Las evidencias contra Camacho son muchas y sorprende que la justicia haya tardado tanto en tomar acciones.

– No sorprende, sin embargo, que políticos de derecha, la amplia plataforma mediática y de “analistas” que le son funcionales, salgan “pegando el grito al cielo” denunciando “secuestro” e ilegalidad en la detención de Camacho.

– Muchos de estos líderes políticos e incluso autoridades regionales, tienen también responsabilidades durante el golpe y el régimen y, al igual que Camacho, durante más de dos años buscaron a toda costa la impunidad.

FUENTE: Viceministerio de Comunicación

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba