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Juraron con un ritual indígena y ante las organizaciones populares: Investidura de Gustavo Petro y Francia Márquez ante el mundo popular

(Página 12. ). El Parque Tercer Milenio se bamboleó con un ritual indígena que le dio la bienvenida primero a Francia Márquez y más tarde a Gustavo Petro. Con cánticos en lenguas ancentrales de los “mayores” (líderes) y un gran mandala lleno de elementos de la naturaleza, la vicepresidenta y el presidente electos por la alianza Pacto Histórico fueron investidos espiritualmente en la víspera a la toma de posesión formal del domingo. Será el primer gobierno de izquierda en la historia de Colombia. Petro se dirigió a los diversos movimientos sociales. “Les quiero agradecer su presencia en este acto ceremonial. Aquí va a comenzar un gobierno de la paz, de la justicia ambiental, de la justicia social. El poder real está aquí, en el movimiento popular”.

El líder progresista prometió inaugurar “un gobierno con los movimientos sociales y no sobre los movimientos sociales. El presidente los convoca a organizarse”. Y prometió construir una democracia multicolor. “Es una construcción nueva, democrática. Nunca se ha vivido en el país una democracia multicolor. El gobierno se pone al servicio de su pueblo”.

Los representantes de distintas organizaciones, que ondeaban banderas, le respondieron con aplausos y cantitos de “Si se pudo, sí se pudo”. Entre el millar de asistentes había familias con hijos, jóvenes, militantes, pertenecientes a pueblos originarios, afrodescendientes y campesinos de toda Colombia.

Miriam Chamorro, de la etnia Emberá -Chamí, estaba en primera fila con un clavel rojo en la mano. Dijo a Página12, “la llevo para que la vida no muera en primavera”. La mujer, de 60 años, vestida con un poncho azul, y con una larga trenza dijo que esperaba que con el gobierno que asume este domingo “la madre tierra esté más cuidada”. “El fracking debe ser abolido, como así otros proyectos extractivistas. Hemos vivido miles y miles de años sin ellos.. Si se acaba el agua limpia, los ríos, las montañas, ¿de qué nos habrá servido la productividad?”.

Primeras reformas

Entre las primeras medidas que se someterán a debate en el Congreso destacan la prohibición del fracking, una ley de urgencia contra el hambre y una reforma tributaria. Un nuevo esquema impositivo “más progresivo y justo”, repitió Petro durante la campaña. Así, la mayor recarga tributaria recaerá sobre las 4 mil fortunas más grandes de Colombia. Se busca recaudar cerca de 50 billones de pesos anuales (unos 11.500 millones de dólares).

Con la ambiciosa reforma tributaria el gobierno entrante pretende aumentar los recursos de la nación, que para 2023 tendrá un presupuesto de 391,4 billones de pesos (unos 91,190 millones de dólares de hoy) según el proyecto.

En un país de 50 millones de habitantes, castigado por la inflación (10,2% interanual), el desempleo (11,7%) y la pobreza (39%), el gobierno electo propone una batería de reformas para reducir la brecha entre ricos y pobres, en uno de los países más desiguales de la región.

Esas iniciativas generan expectativas entre los congregados en el Parque Tercer Milenio. Como Jorge Lara, afrodescendiente de 52 años, docente universitario.  “La brecha económica y social es muy amplia. Esperamos que Petro la pueda reducir. El 40 por ciento de la población vive en la pobreza. Es sumamente alta”.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) 19,6 millones de personas estaban en condiciones de pobreza en el país el año pasado -de 50 millones-

Lara subrayó la necesidad de vivir sin violencia. “Nosotros anhelamos la paz total en este país. Una vez que lo solucionemos podremos avanzar. Tenemos muchos recursos. Pero la guerra y la inseguridad que nos tocó vivir durante los últimos 60 años fue muy crítica y muy aguda. Si logramos la paz total como la plantea Petro podemos avanzar muchísimo”. 

A Petro le tocará suceder a Iván Duque, cuyo gobierno estuvo marcado por su incumplimiento del Acuerdo de Paz de 2016, el fracaso de su reforma impositiva y las críticas a su gestión por la represión a los manifestantes del estallido social de 2019. Tras la derrota electoral de la derecha y el establishment, el economista convocó a un Gran Acuerdo Nacional con partidos de centro, entre ellos el Liberal.

Los acuerdos que trazó Petro luego de su victoria se tradujeron en designaciones en los ministerios, así como en la conformación de mayorías en el Congreso. El gabinete aúna liderazgos tecnocráticos progresistas -como el de José Antonio Campo en Hacienda o Alejandro Gaviria en Educación-, con líderes indígenas en puestos importantes y un referente de derechos humanos, Danilo Rueda, como Alto Comisionado para la Paz.

Francia, la articuladora

Antes que el presidente electo, estuvo presente Francia Márquez, articuladora del mundo popular. Esta mujer afrodescendiente, feminista, anticapitalista, dijo que tienen enfrente a la “elite más peligrosa de la región”, en clara alusión al probable acecho que tendrán de los sectores más conservadores del país. Por eso, esta también activista ambiental insistió en el “Gran Acuerdo Nacional” para trabajar sobre el respeto a la vida y por la paz.

A los presentes les agradeció el largo camino de lucha. “Este camino no empezó en una campaña electoral, este camino empezó en la resistencia de los pueblos, resistencia que se ha mantenido en más de 500 años, que a muchos les ha costado la vida, que a muchos les ha costado el exilio y que a muchas mujeres nos ha costado casi todo”, subrayó la vicepresidenta electa, quien proviene del departamento del Cauca, una de las zonas más afectadas por el conflicto armado.

“Mis tareas son a partir de la delegación que haga el presidente. Lo que yo puedo hacer en este gobierno está en las funciones que me delegue el presidente y por supuesto mi voz, mis funciones estarán ahí”, aseguró Márquez, en un mensaje entre líneas a su compañero.

Mientras hablaba Márquez, Pilar Liscano, de 27 años, asentía y movía su bandera del Movimiento Ciudad en movimiento. Dijo que desde su organización iban a apoyar las iniciativas del Ministerio de Igualdad, que está previsto sea dirigido por Márquez.

Liscano, joven licenciada en educación presencial, llevaba el pañuelo violeta en su cuello. “Queremos ayudar a mejorar la realidad de las mujeres y de las identidades de género”, dijo a este diario. Y sobre el derecho al aborto, agregó. “La discusión avanzó en Corte Constitucional, existe un marco legal para la interrupción voluntaria del embarazo, pero falta el avance en la sociedad. Los médicos pueden declarar objeción de conciencia”.

En esa línea sumó su entusiasmo con la figura de la vicepresidenta Farides Pitre Redondo, mujer afrodescendiente del departamento de la Guajira. “Francia Márquez representa a la mujer luchadora, a la que está en nuestros territorios, simboliza una oportunidad de cambio. Los pueblos étnicos esperamos que este cambio sea representativo para nuestras comunidades. El hambre y la violencia  pasen a segundo plano. Que tengamos mejor educación, necesitamos una política de salud diferencial. Esa es la esperanza que tenemos”, dijo esta maestra de 53 años.

En el momento de cierre de la investidura espiritual Petro les dijo a los presentes: Nos vemos mañana en Plaza de Bolívar. Allí, este domingo jurará como presidente después de décadas en las que buscó llegar al poder para cambiar a Colombia. De guerrillero del M19 (Movimiento 19 de Abril),  a alcalde de Bogotá (entre 2012-2015) y senador. En la ceremonia de investidura participarán una decena de jefes de Estado, entre ellos Alberto Fernández, Gabriel Boric (Chile) y Luis Arce (Bolivia), con quienes ha mostrado sintonía política. Y con quienes mantuvo reuniones Francia Márquez en una gira regional una semana atrás.