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Desafíos de la vacunación en Bolivia para llegar a las comunidades indígenas

Sin bien  se puede apreciar un importante avance, el escepticismo y poca accesibilidad a centros de salud son importantes factores que dificultan la llegada efectiva de las campañas de vacunación a todos los pueblos indígenas originarios del territorio nacional.

(APCBolivia).- Transcurriendo ya la segunda quincena del mes de junio de 2021, el impacto de la pandemia sigue siendo el acontecimiento más importante en el mundo. Como dijo el Director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, en su visita a Wuhan en febrero de este año, “el virus no se cansa de nosotros”.

Después de un largo año de pérdidas y dificultades producidas por las múltiples crisis de la pandemia, la tan esperada llegada de las vacunas COVID-19 prometía la esperanza de finalmente poner fin a este difícil capítulo de nuestra historia. De hecho, la increíble colaboración de científicos con actores del sector público y privado ha logrado la gran hazaña de desarrollar, testear y aprobar vacunas en un tiempo récord. Sin embargo, aunque hemos superado este primer obstáculo técnico, la carrera contra el virus está lejos de terminar.

Ahora que existe la tecnología para desarrollar las vacunas, también debemos asegurarnos de que tenemos la capacidad fiscal, la capacidad de fabricación para producirlas, la posibilidad de comprarlas, la capacidad logística para entregarlas y la capacidad administrativa para hacer que lleguen a donde se necesite, y para asegurar que estos esfuerzos conduzcan a la vacunación equitativa de las personas en todas partes.

En Bolivia la campaña de inmunización contra el COVID-19 se está viendo afectada por los llamados movimientos “antivacunas”, que avivan el escepticismo, lo que supone un desafío para un Gobierno que se enfrenta a una ola creciente de nuevas infecciones.

Trabajadores de la salud y funcionarios han expresado su preocupación por la baja concurrencia en algunos sitios de vacunación, dado que algunas personas sostienen que es arriesgado inocularse y apuntan a campañas falsas en que se dice que las dosis contienen material que dañaría su salud.

Es el caso de Riberalta, donde la campaña de vacunación tuvo que sortear los efectos de estas acciones de desinformación, y poco a poco a través de iniciativas de información está logrando avanzar en este proceso.

“Al inicio la campaña de vacunación no estaba siendo efectiva porque la población no se encontraba acudiendo a los centros de salud, esto por la mala información en las redes sociales y otros medios, que decían que la vacuna era para matar a la gente y no una forma de prevención para protegerla de esta pandemia que estamos viviendo. No obstante, ahora llevamos aproximadamente 29 mil personas vacunadas, cifra que representa el 27 por ciento de la población y no tenemos duda de que la gente va a continuar vacunándose y la campaña en nuestro territorio va a ser exitosa”, explicó Roxana Caya, dirigente y actual encargada de la cartera de salud de la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO).

Sin embargo, para los pueblos indígenas del territorio el acceso a los servicios de salud es aún un desafío. “La vacuna está llegando a todos los lugares sin discriminación, incluido el sector indígena, pero que continúa siendo un sector vulnerable y no se puede por el momento vacunar en su totalidad porque tenemos una deficiencia para llegar a los 6 territorios que aglutina la provincia Vaca Díez”, manifestó la dirigente de CIRABO.

Por su parte, Rómulo Limache, Mallku de la Comisión de Tierra y Territorio del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ-BOLIVIA), manifestó respecto al avance de la vacunación en tierras altas que “pese a las dificultades haciendo un análisis con los Jilliris de los distintos Suyus estamos viendo que el avance se está realizando con normalidad, cumpliendo las fechas establecidas de acuerdo a las edades. También vemos que hay la necesidad de que autoridades originarias puedan estar en primera línea. Además, hemos visto que la prevención hace mucho: el uso de barbijo, alcohol en gel y algunos desinfectantes que es importante usar”.

Asimismo, Limache destacó la importancia que ha tenido la revalorización de la medicina ancestral en este contexto. “Es transcendental descolonizarnos en el sentido de los medicamentos que vienen del exterior, nosotros estamos rescatando nuestras medicinas ancestrales, milenarias y tradicionales y con ellas también estamos combatiendo actualmente esta pandemia, porque la Pachamama es bien sabia y nos da los medicamentos para cada enfermedad.  Tenemos que empezar a recuperar estos conocimientos milenarios de nuestros achachilas, de nuestros curanderos y amautas; ellos nos tienen que empezar a fortalecer con la sabiduría para cada enfermedad que venga. No sólo vamos a depender de las vacunas, pero tampoco restarles importancia porque tenemos que precautelar la salud de nuestras familias, de nuestros padres, de nuestros ancianos” afirmó.

Cabe destacar, que si bien el Gobierno se encuentra avanzando en la campaña de vacunación a la población de los sectores más alejados del país es importante que las instituciones de salud y organismos involucrados en el proceso incluyan programas y estrategias específicas, adecuadas y eficientes para los pueblos indígenas originarios y campesinos.

 

Agencia Plurinacional de Comunicación APC Bolivia

Paula Pacheco S.