Opinión

Cuarentena en Bolivia: Ganancias para los ricos, cárcel y hambre para el pueblo

Por Luna Zárate:

El actual régimen representante de la gran burguesía compradora y los terratenientes hoy apoyados en lo más rancio del fascismo y racismo del criollaje boliviano (pititas) no se cansa de añorar las épocas en la que a los indios no se les permitía ni siquiera pisar la plaza principal de la ciudad de La Paz. En todas sus acciones destilan el odio que sienten por las masas populares mientras tratan de consolidar un régimen que por sí solo se cae a pedazos.

Áñez utiliza la crisis de salud para tratar de lavar su imagen de golpista, lanzando mensajes prefabricados con miras a las elecciones nacionales, sin embargo, sus acciones delatan el carácter racista, fascista, burgués y terrateniente de su régimen.

La coalición Áñez, Revilla y Chapetón está tomado medidas que criminalizan al pueblo y favorecen a los grupos de poder económico, clases medias afines y principalmente gran burguesía, a nombre de controlar la pandemia.

Sabemos que la cuarentena es una parte importante para controlar la pandemia, pero esta medida debe estar acompañada del rastreo de los contactos y pruebas masivas con el fin de tomar medidas en base a evidencias científicas.

Sin embargo, el gobierno junto a sus aliados toma medidas improvisadas en base a sus intereses de clase, beneficiando a las clases altas y criminalizando a los pobres, esto se hizo evidente en el cómo ha abordado hechos como la atención a los bolivianos varados en Chile, la discriminación en la aplicación de los test, la permisividad en la circulación peatonal en ciertos barrios de jailones mientras militariza otros en zonas populares como en la ciudad de El Alto y otros departamentos, etc.

El alcalde de la ciudad de La Paz Luis Revilla (actual socio electoral de Áñez) salió anunciando que endurecerá las restricciones para la movilidad de las personas, una de ellas es la prohibición de la venta de comida preparada en los mercados barriales en dónde las mujeres humildes que tienen un capital pequeño de 50 hasta 100 bs venden ají de fideos, tucumanas, salteñas, refrescos, sopa y cuyas mínimas ganancias son destinadas al sustento de su familia, y así van saliendo el día.

Pero esta actividad de sobrevivencia, que principalmente las mujeres han adoptado como medio para sobrellevar la cuarentena, ha sido prohibida por Revilla bajo la amenaza de multas y detenciones.

Contrariamente, esta semana el régimen de Áñez bajo el pretexto de reactivar el aparato productivo del país ha dado permiso de funcionamiento a las grandes cadenas de restaurantes de comida rápida y demás que distribuyen comida a domicilio.

El gobierno está protegiendo el capital y las ganancias de sus amigos dueños de grandes cadenas de restaurantes (algunas de capital imperialista como Burguer King) mientras castiga al pueblo pobre, a las mujeres pobres que viven de vender comida para poder alimentar a sus hijos e hijas.

Desde la mirada del pueblo vemos que mientras nosotros sufrimos hambre y racionamos nuestros alimentos para que nos dure más tiempo, los sectores pudientes y adinerados pasarán la cuarentena haciendo sus pedidos de pizzas, spaghetti, comida rápida y demás platos especiales, preparadas y llevadas hasta la puerta de sus casas por mujeres y hombres pobres, trabajadores que deben arriesgar la vida por un mísero salario, saliendo de sus casas y exponiéndose a infecciones y accidentes solo para que las clases medias y altas cumplan con su tan rinbombante #YoMeQuedoEnCasa o #QuedateEnCasa.

Y para terminar de criminalizar al pueblo la alcaldesa de la ciudad de El Alto Soledad Chapetón (cuyo partido es parte del gobierno golpista) en coordinación con el ministro de Áñez, decidieron habilitar coliseos para apresar a la gente que no cumple la cuarentena.

Todos los países del mundo han habilitado estos centros deportivos para los enfermos del coronavirus, pero ningún país habilitó los coliseos para apresar a las personas, porque ciertamente es un peligro la aglomeración, incluso muchos países han optado por otorgar indultos a presos, solo USA ha mantenido los centros de detención para los migrantes latinos, lugares que se han convertido en focos del coronavirus.

También anunciaba el encapsulamiento de las ferias populares, referente a esto ha estado pasando algo importante en nuestras ferias y quienes estamos junto al pueblo sabemos que las comerciantes de las ferias están organizadas en asociaciones (para resguardar el puesto de venta y controlar la cantidad de personas y otras funciones) que en tiempos normales las representantes no dejan que otras personas ajenas a la asociación se sienten a vender en la feria barrial, sin embargo, eso en estos tiempos de coronavirus en un acto de solidaridad entre pares se ha flexibilizado, las comerciantes de siempre ocupan su puesto, pero además cualquier persona que quiera vender algo puede buscarse un espacio y vender, el encapsular las ferias barriales es una franca arremetida contra esta forma de sobrevivencia que el pueblo ha encontrado para garantizar la alimentación de su familia.

Estás medidas tomadas desde el gobierno central en complicidad con los gobiernos locales nos muestra el verdadero rostro de este gobierno tránsitorio, favoreciendo a sus amigos patrones de los restaurantes y supermercados, mientras estigmatiza, criminaliza y no se cansa de vilipendiar y encarcelar al pueblo pobre que sale a las calles a pesar del grave peligro que implica porque debe garantizar la alimentación de sus hijos e hijas.