Noticias

COVID-19: Tenorio y Navajas contra los test, atentado contra la salud pública

Por Amalia Pando

El Ministro Marcelo Navajas y el representante de la OMS Alonso Tenorio nos van a llevar por el caño. El esfuerzo de la cuarentena y los 2.800 millones de bolivianos para los bonos de emergencia no habrán servido de mucho pues el coronavirus va a explosionar gracias a estos dos caballeritos.

El pasado 15 de abril, por recomendación de la OMS, el ministro Navajas emitió una resolución para restringir la toma de test que detectan a los enfermos de Covid-19.

Bajo amenaza de sanción a quien tome estas pruebas sin seguir el nuevo protocolo, la resolución dice que la toma de muestras es exclusiva para los casos sospechosos con sintomatología activa. La misma resolución define quienes son estos sospechosos y dice que son los que tienen una infección respiratoria aguda y que hayan estado en un área donde se reportó la transmisión de la enfermedad durante 14 días anteriores a la aparición de los síntomas.

“Las pruebas no se aplican a los contactos de un caso confirmado o sospechoso que al momento no presente sintomatología. Quien incumpla este instructivo será sujeto a una sanción”, dice esta resolución ministerial.

En otras palabras, el gobierno y la OMS no quieren saber cuál es la dimensión del Coronavirus en Bolivia. Las pruebas son exclusivas para los que se están muriendo o ya están muertos. ¿Qué sentido tienen?. Quieren ahorrar pruebas para no agotar el stock que hay en el país; segundo, quieren artificialmente, con la política del avestruz, impedir el desborde hospitalario ya que, para ser admitido, el paciente tiene que tener una infección aguda respiratoria y, ¡qué suerte! , sólo en este caso, puede ser candidato a un test; y, tercero, achicar artificialmente la pandemia con cifras oficiales que no reflejan la realidad, pues sólo se informa de quienes han dado positivo en un test inaccesible. Quién sabe cuántos están fuera de las estadísticas del Ministerio de Salud.

HAN PERDIDO EL NORTE

En lo único que no se puede ahorrar es en pruebas. Gastemos todo lo que sea necesario. Los países “derrochadores” en estos testes son los que han logrado frenar la expansión del coronavirus y su consecuencia inmediata, la muerte de miles de ciudadanos. Estos son los que ahora se pueden dar el lujo de flexibilizar las cuarentenas y reabrir sus respectivas economías.

En el cuadro que adjuntamos a esta nota, usted puede observar la relación directa entre la cantidad de pruebas que se tomaron en cada país con la magnitud de la pandemia.

En China, Core del Sur y Australia, e inclusive Chile, los testes y el control de temperatura se usaron masivamente para identificar a los posibles contagiados asintomáticos y no reportados que son los más peligrosos, son los que propagan el virus a diestra y siniestra.

No se puede controlar la pandemia si no se sabe cuántos y dónde están los contagiados y cuántos y dónde están quienes corren el peligro cierto de contagiarse.

La cuarentena sirve para que las autoridades puedan hacer esta identificación a través de la única forma posible, aplicando masivamente los test.

CRIMEN CONTRA LA SALUD PÚBLICA

Sólo Bolivia ha prohibido las pruebas masivas. Es un crimen contra la salud pública. De muy poco sirve la cuarentena que estamos cumpliendo. Sin los imprescindibles testes masivos se está desaprovechando la única oportunidad de ganar la guerra contra el Coronavirus. A lo mucho, se está postergando lo inevitable, la explosión de casos y muertos. ¡Vayan preparando los campos feriales para recibir cientos de enfermos!

Por otro lado, si no se controla la pandemia no hay forma de levantar la cuarentena y menos de regularizar las actividades económicas. Reitero, la única esperanza de frenar la expansión del contagio es realizando pruebas a todos los que siquiera han rozado a un portador del virus. Cuando se los identifica se los puede aislar, primero para que parar el contagio y, segundo, para sanarlos.

Huanuni, Patacamaya y todos los barrios donde apareció un caso positivo deberían estar siendo testeados masivamente. Pero no, hay que ahorrar pruebas. Entonces, como no se quiere saber quiénes están contagiados, la gente con fiebre o sin ella, muchos con el virus en la garganta, sale a vender y a comprar en los mercados, o a domicilio, va al banco a trabajar y a formar largas colas para cobrar el aplaudido bono “canasta familiar”, besa a los nietos e hijos, en fin, hace todo lo posible para que el Coronavirus se expanda mientras el #QuédateEnCasa cumple un objetivo coyuntural, frenar parcialmente el ritmo de la expansión, pero no cumple la meta estratégica de controlar la pandemia.

¿QUÉ NOS CUESTA APRENDER?

Los países que inicialmente pensaron que el Coronavirus era un asunto de los chinos y luego se vieron desbordados tuvieron que recurrir al testeo masivo y en este momento están librando una feroz batalla para controlar la expansión y evitar nuevas muertes, es el caso de Estados Unidos, Italia, España, Rusia y varios otros.

Otra vez los remito al cuadro adjunto a esta nota para que vean cómo en nuestra región la irresponsabilidad de aplicar pocas pruebas de laboratorio se traduce en muchos casos positivos y muchas muertes. Por el contrario, a mayor cantidad de pruebas, hay menos muertos y más recuperados.

Brasil, con Bolsonaro a la cabeza, está entre los 13 con más contagios, y México con López Obrador, ha ingresado a la lista de los top 30, ambos enfrentan un despegue acelerado de los contagios. Ambos presidentes, junto a Ortega en Nicaragua, han despreciado la cuarentena y la realización de pruebas.

En la lista de aplazados, junto a Panamá, Honduras y Ecuador , está Bolivia con menos de 5 test por caso positivo.

¿ESTAMOS A TIEMPO?

No sabemos. La posesión hace pocos días del doctor Marcelo Navajas como ministro de salud fue un hecho esperanzador por ser un profesional entendido en enfermedades pulmonares y de gran experiencia en dos hospitales locales. Sin embargo, ¡que desilusión!, el ministro Navajas se ha sometido al representante de la OMS, el señor Alonso Tenorio, autor intelectual de esta desastrosa política.

Al final de cuentas es la presidente Jeanine Añez la que debe decidir y pronto: obliga a su ministro a cambiar de política en relación a los test o cambia otra vez de ministro de salud o nos vamos todos al desastre con ella por delante.

La OMS está cuestionada a nivel internacional por la mala y retardada conducción de la lucha contra la pandemia del Coronavirus, al extremo que el Presidente Donald Trump, decidió suspender los aportes de Estados Unidos a ese organismo internacional. La critica central afirma que el Secretario de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, responde a los intereses de China y que en función de esos intereses , al igual que el gobierno de Xi Jinping, ocultó información sobre la aparición del Coronavirus. A su vez, Taiwán denunció que temprano, en diciembre pasado, hizo llegar a la OMS una carta de advertencia sobre este nuevo virus. Y la OMS no respondió y esperó que China de forma tardía rompa el silencio.

Aún más sorprendente es que su representante en Bolivia, Alonso Tenorio, recomiende limitar los test a casos graves cuando todos los expertos en el mundo entero exigen a los gobiernos la aplicación de pruebas masivas como una medida básica y primordial.

Finalmente, Tenorio puede opinar lo que quiera pero el Ministro de Salud no puede ser un obediente, un obsecuente seguidor de esas recomendaciones. Primero está la población boliviana y después la OMS.

SE ACABA EL TIEMPO

Al gobierno le queda poco tiempo. Los plazos están marcados por la explosión de los casos positivos que serán inocultables y por la impaciencia ciudadana por terminar con la cuarentena, que no podrá prorrogarse quincena tras quincena.

En el poco tiempo que le queda, unas semanas nada más, el gobierno tiene que cumplir la única receta que ha funcionado internacionalmente.

1) Crear un Comando Unificado. La intervención a los SEDES fue un paso importante. Resta la coordinación disciplinada con las alcaldías y centros de salud de los más de 300 municipios con que cuenta el país.

2) Cuarentena estricta en todo el territorio nacional. La medida está vigente pero lejos de cumplirse. Todas las zonas controladas políticamente por el MAS están en franca rebeldía. En el Chapare inclusive expulsaron a la Policía. Lo más llamativo del video que mostró a los policías correteados por los masistas es el entorno de este hecho, con camiones circulando con toda tranquilidad, mucha gente en la calle, comercios abiertos, es decir, por allí la cuarentena no pasó. Italia y España pagaron con miles de muertos la cuarentena “ light” donde cada quien sale de su casa cuando quiere.

3) Y, tres, la toma masiva de muestras. Se comienza con la toma de la temperatura de todos los que -por ejemplo- llegan a hacer cola en un banco, a los compradores y vendedores de un mercado, a los distribuidores de gas o de alimentos, en otras palabras a todos los que están fuera de sus casas. El personal encargado usa unos termómetro digitales en forma de pistolas que apresuran esta tarea. Todos los que están con temperatura más alta de lo normal son llevados a un centro de salud para un test de Coronavirus. Si sale positivo, toda su familia, todos sus vecinos, todo su entorno es sometido a pruebas para encapsular el virus. Esta práctica de testeo masivo hizo que Corea del Sur y China estén saliendo de la pandemia.

Entonces podemos elegir entre dos opciones: ir a ciegas hacia el desastre y el descontrol de los contagios o hacer pruebas masivas para visualizar y acabar con la expansión del Coronavirus. No hay otra. Tic tac, tic tac, se nos termina el tiempo.

Vía: Cabildeo Digital