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COLCHANE: LA DERROTA DE LA DIPLOMACIA BOLIVIANA

Camilo Katari

La cuestionada historia de nuestras relaciones diplomáticas con Chile, hoy suman una nueva derrota. La llamada “Canciller de lujo” ha demostrado que una cosa es la teoría y otra la práctica. Su incapacidad para resolver el tema de la migración laboral boliviana hacia Chile; es el resultado de un improvisado nombramiento de Cónsules, que son los que directamente son responsables de la protección de los derechos de ciudadanos bolivianos en cualquier país del mundo.

En tiempos de crisis mundial, los Consulados se convierten en centros de gran actividad; debido a que la migración es un fenómeno mundial y los migrantes en el mundo superan los doscientos millones de personas. En nuestro país, no contamos con un sistema que, por lo menos, maneje estadísticas confiables acerca de la población migrante boliviana en los países fronterizos.

Chile se ha convertido en un país de atracción para la migración boliviana, tanto de mano de obra calificada como de profesionales, esta silenciosa convivencia, en un país que fue señalada como “enemiga” precisa de otro tipo de relaciones, de reanudar el proceso de confianzas mutuas, que había comenzado durante el primer mandato de Bachelet; precisa de una diplomacia enmarcada en la identidad cultural que compartimos con el norte chileno.

En el MERCOSUR, ya se tienen avances significativos, respecto a la migración laboral, y la doble residencia, que seguramente tendrá un ritmo acelerado luego de esta crisis mundial de salud.

El improvisado Director de Migración de Bolivia, solamente recurrió a la clásica chicana leguleya, para soslayar el problema; nada podemos decir del ridículo protagonizado por el Ministro de Justicia; en su afán de criminalizar la protesta de bolivianos y bolivianas; cuando el tema debería ser tratado por Cancillería; pero el desenlace nos da la señal clara que el rol de nuestras relaciones exteriores, se encuentran alineadas al esquema impuesto por el virtual presidente de los bolivianos.

Se argumenta que crisis, para los chinos, significa oportunidad, en nuestro caso la crisis nos está brindando la oportunidad para conocer quién maneja el gobierno y a qué intereses se encuentra sometido.

La OEA, en este impasse, no dijo absolutamente nada, cuando está en sus atribuciones mediar en conflictos fronterizos entre los países miembros de este organismo supranacional; seguramente se encuentra muy atareado para desvirtuar, los documentos que demuestran su manipulación fraudulenta del informe acerca las elecciones de octubre en Bolivia.

Una vez más la idea (boliviana) de la diplomacia de los pueblos se ha puesto en plena vigencia y con un Estado que jamás autoridad alguna pensó. No cabe duda que las autoridades del norte de Chile, se han ganado el respeto de gran parte de miles de familias bolivianas, y esta es una buena noticia, porque más allá de los gobiernos, que son temporales, los pueblos entienden perfectamente el lenguaje de la solidaridad y la empatía.
Sin ninguna duda y sin complejos, damos gracias a las autoridades de Colchane e Iquique por habernos dado una lección de humanidad.