Agencia Plurinacional de Comunicación - Boliviahttp://www.apcbolivia.orgAtrapados en las redes../rss/noticia.aspx?fill=6085908/06/2019<p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">(La Raz&oacute;n. Luc&iacute;a Sauma).- En el pa&iacute;s, los adolescentes entre 13 y 18 a&ntilde;os est&aacute;n acechados por estilos de vida extremos, y todos tienen que ver con su apego a las redes sociales y la falta de relacionamiento afectivo con la familia, los profesores o incluso los amigos de su edad. El cutting (realizarse cortes en varias partes del cuerpo) es uno de estos peligros, que amenaza a cuatro de cada 10 adolescentes, seg&uacute;n datos de la Asociaci&oacute;n Boliviana de Lucha contra la Autolesi&oacute;n.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Esta pr&aacute;ctica se est&aacute; extendiendo r&aacute;pidamente entre los estudiantes, porque les permite transformar un dolor emocional inmanejable en un dolor f&iacute;sico m&aacute;s f&aacute;cil de controlar. Muchos j&oacute;venes dan el siguiente paso, exponiendo las fotograf&iacute;as de sus lesiones en las redes sociales para obtener comentarios, llamar la atenci&oacute;n, compasi&oacute;n o simplemente para que los dem&aacute;s sepan que existen.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">El grooming es otra forma de acoso dirigido a ni&ntilde;os y adolescentes, en la que un adulto (groomer) se hace pasar por un joven o un adolescente para contactar y conocer a sus v&iacute;ctimas en las redes sociales (principalmente Facebook y WhatsApp) con el fin de ganar su confianza, acordar una cita, vejarlas sexualmente y, bajo amenazas, obligarlas a prostituirse.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Las estad&iacute;sticas revelan que este tipo de delitos va en aumento, a pesar de las advertencias y la informaci&oacute;n que varias entidades empe&ntilde;osamente difunden. Las redes ejercen un enorme poder sobre los usuarios, y m&aacute;s a&uacute;n si son menores. Los maestros y padres de familia parecen haber perdido el control del modo de vida de sus hijos y estudiantes; y se limitan a opinar que en su adolescencia las cosas no eran tan &ldquo;graves&rdquo; como ahora. Esta afirmaci&oacute;n es una verdad a medias, porque la pubertad siempre ha sido dif&iacute;cil, hay una brecha generacional que impide la total comprensi&oacute;n de lo que vive el otro. Los adultos siempre est&aacute;n en la disyuntiva de ser &ldquo;amargados&rdquo; cuando ponen l&iacute;mites, o ser &ldquo;buena onda&rdquo; por ser permisivos.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">A los adolescentes no se les puede meter en jaulas aunque sean de oro; tampoco se les puede quitar el derecho a acceder a la tecnolog&iacute;a que tienen a su alcance. &iquest;Qu&eacute; queda? Poner las reglas claras, dialogar, concertar, llegar a acuerdos, aprender a negociar y, sobre todo, educar con el ejemplo desde que nacen. Si no se le escucha cuando son chiquitos, m&aacute;s adelante no se les puede pedir que sean comunicativos.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Los chicos y chicas necesitan saber que hay normas de convivencia. Los padres tienen que aprender a explicar lo que les puede da&ntilde;ar, a exponer los peligros que existen en las redes sociales. Los adolescentes tienen que aprender a desarrollar un criterio propio, a tener elementos de juicio para poder discriminar lo que les ayuda de lo que les da&ntilde;a o perjudica.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">* Periodista.</span></p>