Agencia Plurinacional de Comunicación - Boliviahttp://www.apcbolivia.orgVenezuela, una nación bajo asedio../rss/noticia.aspx?fill=5643911/02/2019<p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">(ALAI. Javier Tolcachier).- Dice un conocido adagio filos&oacute;fico-pol&iacute;tico que la &uacute;nica verdad es la realidad. Sin embargo, la realidad admite distintos matices &ndash; incluso encontrados- de acuerdo a los ojos que miran, seg&uacute;n evidencia la misma realidad. Ojos que perciben, filtran y opinan seg&uacute;n valoraciones e intereses que viven detr&aacute;s de los globos oculares. Puede adem&aacute;s afirmarse como obvio que lo que esos ojos perciben, cualesquiera sean sus preferencias ideol&oacute;gicas, moldes de pensamiento, matrices de formaci&oacute;n o herencias culturales es, en todos los casos, apenas un recorte parcial de la realidad. Aun as&iacute;, hay una enorme distancia entre la diversidad de miradas sobre el mismo hecho y una lisa y llana mentira. Y esto &uacute;ltimo, la mentira, en sus tambi&eacute;n diversos formatos, es lo que habitualmente vemos y escuchamos sobre Venezuela a trav&eacute;s de los medios hegem&oacute;nicos de confusi&oacute;n.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Una tierra bajo asedio</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Venezuela es un pa&iacute;s cuyo pueblo y gobierno est&aacute;n bajo asedio. Pr&aacute;cticamente desde el mismo momento en que comenz&oacute; a desandar la v&iacute;a bolivariana, asumiendo una ind&oacute;mita aspiraci&oacute;n de emancipaci&oacute;n del dominio econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de los c&iacute;rculos elitistas y de la visi&oacute;n dependiente de los intereses de Estados Unidos en el Caribe y Am&eacute;rica Latina.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La rebeli&oacute;n popular conducida por Hugo Ch&aacute;vez Fr&iacute;as le vali&oacute; el inmediato rechazo de los sectores privilegiados, sectores que se hab&iacute;an repartido el bot&iacute;n econ&oacute;mico y pol&iacute;tico a lo largo de cuarenta a&ntilde;os mediante el Pacto del Punto Fijo, sellado luego de la ca&iacute;da del dictador P&eacute;rez Jim&eacute;nez. Modalidad no muy distinta al bipartidismo &ndash;a imagen y usanza norteamericana- que en muchas naciones latinoamericanas supuso un remedo de democracia. Para que nada cambie y para que parezca que el pueblo decide.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Por eso, cuando empezaron a cambiar los vientos, cuando la organizaci&oacute;n popular comenz&oacute; a expresar la fuerza y la opini&oacute;n de los postergados, los mecanismos de reacci&oacute;n se activaron de inmediato. Ante la innegable necesidad del control del Estado sobre el principal recurso econ&oacute;mico del pa&iacute;s, el petr&oacute;leo, la imprescindible inversi&oacute;n de prioridades en la asignaci&oacute;n de recursos poniendo en el centro al bienestar de las mayor&iacute;as junto a la potente propuesta de democratizaci&oacute;n contenida en la Constituci&oacute;n aprobada en 1999, sonaron las alarmas del poder establecido y sus mentores pol&iacute;ticos y culturales en los Estados Unidos. Desde entonces, la Revoluci&oacute;n Bolivariana ha sufrido un ataque permanente.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Las tipolog&iacute;as de la guerra contra la Revoluci&oacute;n Bolivariana</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Al igual que sucede con la violencia, que adopta distintas modalidades, la guerra contra el movimiento popular chavista y sus consecutivas victorias electorales se ha desarrollado combinando distintos planos y t&aacute;cticas. Es una estrategia multidimensional cuyo prop&oacute;sito es acabar con este importante intento social evolutivo.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La guerra pol&iacute;tica, una guerra sociocultural</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">En los 20 a&ntilde;os transcurridos desde la asunci&oacute;n de Hugo Ch&aacute;vez a la presidencia en 1999, el pa&iacute;s ha transitado 25 convocatorias electorales, incluyendo elecciones presidenciales, legislativas, constituyentes, regionales, municipales y una iniciativa de revocatoria de mandato. De &eacute;stas, el chavismo ha vencido en 23 oportunidades, siendo derrotado en la iniciativa de una nueva reforma constitucional en 2007 y obteniendo la oposici&oacute;n un amplio triunfo en las parlamentarias de 2015.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Los sectores opositores han intentado detener la marea de transformaciones, pretendiendo socavar y derrocar al gobierno mediante golpes de Estado, sabotaje productivo, comercial y financiero, acciones vand&aacute;licas de calle (&ldquo;guarimbas&rdquo;), boicot electoral, huelgas, revocatoria de mandato, bloqueo legislativo, escalando finalmente a intentos de magnicidio, atentados contra instalaciones civiles y militares y el desconocimiento de la institucionalidad.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">El chavismo ha cimentado su fortaleza pol&iacute;tica en base a la organizaci&oacute;n, al fuerte arraigo popular con un progresivo aumento de la conciencia pol&iacute;tica en los sectores postergados y en la unidad c&iacute;vico-militar. La oposici&oacute;n, fragmentada pero con fuerte apoyo empresarial, de medios privados, de la c&uacute;pula eclesi&aacute;stica y del aparato conspirativo estadounidense, fue recomponiendo parcialmente su fuerza desde los sectores medios y acomodados de la sociedad. Estos &uacute;ltimos, mayormente de ascendencia europea, caracterizados por su admiraci&oacute;n hacia el estilo de vida estadounidense y el individualismo como tim&oacute;n de la existencia. En la vereda de enfrente &ndash;o mejor dicho, en los barrios perif&eacute;ricos, en los cerros y los lugares donde la comodidad no abunda- emergieron con potencia las reivindicaciones de mestizos, negros y criollos, herederos de la miseria, la segregaci&oacute;n y la servidumbre colonial, pero tambi&eacute;n de la gesta independentista.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La guerra de la oligarqu&iacute;a contra la Revoluci&oacute;n Bolivariana es en &uacute;ltima instancia una pugna por negar la dignidad e igualdad de derechos para todo ser humano y es el fruto del rasgo violento de perpetuar la imposici&oacute;n de la cultura occidental y blanca como modelo a seguir.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La guerra econ&oacute;mica</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Paralelamente a la ofensiva pol&iacute;tica, Venezuela fue objeto de ataque a su econom&iacute;a. Un elemento clave en la agresi&oacute;n ha sido la embestida contra su moneda nacional, el bol&iacute;var, que con su p&eacute;rdida de valor ha arrastrado a los salarios. Como ariete principal se utilizaron portales web como &ldquo;dolartoday&rdquo;, operado desde Florida por opositores al gobierno venezolano, cuya referencia te&oacute;rica es el profesor Steve Hanke, vinculado al ultraconservador Instituto Cato.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La disminuci&oacute;n del producto interno bruto (PIB), tambi&eacute;n es resultado de la ca&iacute;da de los precios del petr&oacute;leo (ahora en franca recuperaci&oacute;n), todo lo cual produjo un achicamiento del mercado interno y el aumento de la desocupaci&oacute;n, siendo ello, junto a los bajos ingresos, el principal motor de la emigraci&oacute;n.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La expansi&oacute;n del mercado negro, prohibido por ley, produjo una espiral inflacionaria y volvi&oacute; pr&aacute;cticamente est&eacute;riles los esfuerzos gubernamentales por equiparar la virulenta agresi&oacute;n monetaria. Al mismo tiempo, las agencias calificadoras elevaron el &ldquo;riesgo pa&iacute;s&rdquo; sin correspondencia seria con las variables econ&oacute;micas, encareciendo el cr&eacute;dito y produciendo el aumento de la deuda soberana, de por s&iacute; exigida por la situaci&oacute;n.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">A este cuadro se suma la fuga millonaria de divisas por parte de la banca y el sector privado (un &ldquo;bachaqueo&rdquo;[1] financiero a gran escala), el terrorismo de la cadena de comercializaci&oacute;n con un abusivo aumento de precios, el acaparamiento de productos (la supuesta &ldquo;carest&iacute;a&rdquo;, acentuada por el contrabando de extracci&oacute;n) y la excesiva dependencia del pa&iacute;s de la importaci&oacute;n de bienes para la producci&oacute;n y el consumo.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">A este &uacute;ltimo factor apunta el bloqueo impuesto por las sanciones unilaterales de los EEUU, como el congelamiento de los activos de la petrolera venezolana en ese pa&iacute;s, la prohibici&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as estadounidenses de realizar transacciones con la empresa y el asfixiante cerco financiero montado para inhibir la provisi&oacute;n de divisas y la compra de insumos &ndash; entre ellos medicinas de primera necesidad. Un reciente estudio (CELAG) calcula la p&eacute;rdida de los venezolanos por el boicot financiero y comercial (2013-2017) entre 245.000 y 350.000 millones de d&oacute;lares.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">A pesar de esta guerra econ&oacute;mica, el gobierno de la revoluci&oacute;n bolivariana ha sostenido su compromiso social, manteniendo un 75% del presupuesto invertido en el bienestar poblacional. Numerosos son los logros de la Revoluci&oacute;n Bolivariana en el campo de la extensi&oacute;n de los servicios sanitarios, la protecci&oacute;n a la ancianidad, la gratuidad educativa, el incremento de la matr&iacute;cula universitaria, la construcci&oacute;n masiva de vivienda social, la extensi&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, el acortamiento de la brecha digital, la superaci&oacute;n del analfabetismo, la garant&iacute;a de provisi&oacute;n alimentaria, la entrega de tierra al campesinado. Sin contar con una victoria intangible pero primordial, acrecentar la dignidad, la participaci&oacute;n y la convicci&oacute;n emancipadora del pueblo.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Vincular la estrategia de demolici&oacute;n econ&oacute;mica a los ciclos electorales y a los intentos de una oposici&oacute;n mandatada desde los Estados Unidos para liquidar la Revoluci&oacute;n, es sencillo. La correlaci&oacute;n es directa.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La guerra medi&aacute;tica y diplom&aacute;tica</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Cualquier b&uacute;squeda de noticias sobre Venezuela en Internet a trav&eacute;s de los algoritmos monop&oacute;licos de una conocida empresa estadounidense, dar&aacute; como resultado una catarata de informaciones poco felices. Cualquier comentarista en cadenas televisivas de amplia audiencia, - posici&oacute;n que ostentan no en base a la calidad de sus contenidos sino por la apropiaci&oacute;n concentrada de los servicios de radiodifusi&oacute;n-, emitir&aacute; su porci&oacute;n de veneno contra el gobierno de Nicol&aacute;s Maduro, sin investigar, repitiendo t&oacute;picos y ocultando la ra&iacute;z de la coyuntura venezolana y sus propias motivaciones pol&iacute;ticas.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Cualquier opositor al gobierno encontrar&aacute; inmediatamente eco a sus cr&iacute;ticas y se presentar&aacute;n como &ldquo;prueba testimonial&rdquo; dram&aacute;ticos relatos de emigrados, que abundar&aacute;n en detalles sobre supuestas represiones, manejos tir&aacute;nicos y las m&aacute;s diversas calamidades. Todo este material que bombardea diariamente a ciudadanos ocupados en quehaceres cotidianos, con poco tiempo para analizar la informaci&oacute;n en profundidad y contexto, no cumple con las reglas b&aacute;sicas de un periodismo veraz. Es sesgada, no ofrece fuentes contrastadas en proporci&oacute;n equilibrada, ni suficientemente fehacientes. Contiene una clara intencionalidad, id&eacute;ntica a la que adhiere el c&aacute;rtel de medios internacionales propiedad del capital: demonizar la persona del presidente Nicol&aacute;s Maduro y desprestigiar a la Revoluci&oacute;n Bolivariana, exacerbando sus dificultades y minimizando (u ocultando) sus logros.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">En definitiva, los medios de confusi&oacute;n masiva sirven a la insoslayable intenci&oacute;n de ponderar las evidentes bondades del sistema capitalista y los pa&iacute;ses con gobiernos afines, en los que pobreza, escasez, corrupci&oacute;n, delincuencia, manipulaci&oacute;n electoral, discurso &uacute;nico, felizmente, son fen&oacute;menos superados&hellip;</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Ya fuera de toda iron&iacute;a, su objetivo es crear sin pudor alguno la atm&oacute;sfera para forzar el cambio de gobierno en Venezuela o justificar &ndash; si as&iacute; lo &ldquo;exigieran&rdquo; las circunstancias, un derrocamiento violento, dadas las caracter&iacute;sticas &ldquo;perversas&rdquo; del &ldquo;r&eacute;gimen&rdquo;.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Un papel similar cumplen las ofensivas diplom&aacute;ticas, comandadas desde Washington a trav&eacute;s de la OEA, cuyo Secretario General ocup&oacute; el vergonzoso papel de llevar adelante una descarnada ofensiva pol&iacute;ticamente motivada contra el gobierno constitucional de Venezuela. Actitud violatoria de las normas del derecho internacional, pero consistente con la pr&aacute;ctica hist&oacute;rica de ese organismo.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Al mismo tiempo, la ofensiva continental de gobiernos de derecha articulados en el llamado &ldquo;grupo de Lima&rdquo; (salvo M&eacute;xico, desde la victoria electoral de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador) ha sido ariete fundamental para sostener una imagen negativa de Venezuela y su gobierno, cimentada en declaraciones, apariciones en medios, suspensi&oacute;n en organismos de integraci&oacute;n como el Mercosur, abandono de la UNASUR, etc.).</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">A esta cruzada non sancta se han plegado varios gobiernos de una Europa publicitada como civilizada, pero que gobernada por corrientes derechistas y neofascistas, comete a diarios violaciones a los derechos humanos, como dejar que personas se ahoguen en el mar o fomentar guerras a trav&eacute;s de la venta de armas. A la arremetida se ha sumado el actual presidente de gobierno de la monarqu&iacute;a parlamentaria espa&ntilde;ola, Pedro S&aacute;nchez, quien lejos de adoptar el principio de no intervenci&oacute;n, contin&uacute;a fielmente con el precepto de la corona &ndash;a&uacute;n doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s de la expulsi&oacute;n del imperio- de no aceptar la emancipaci&oacute;n plena de Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Detr&aacute;s y delante de todo ello est&aacute; la soberbia de las administraciones estadounidenses, s&uacute;bditos a su vez, del complejo financiero-industrial-militar que es en realidad el gobierno permanente, el partido &uacute;nico que comanda los destinos de aquel pa&iacute;s y que pretende no perder su status de poder mundial dominante.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Sin embargo, a pesar del absurdo estigma de &ldquo;amenaza a la seguridad nacional de los EEUU&rdquo;, de la severidad de crecientes sanciones unilaterales, la guerra diplom&aacute;tica no ha conseguido en los estamentos multilaterales, pese a repetido intentos, su objetivo principal: lograr mayor&iacute;as para condenar al gobierno de Venezuela, abriendo la puerta de ese modo a acciones agresivas avaladas por el consenso internacional.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La guerra psicol&oacute;gica</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Venezuela est&aacute; siendo sitiada, tal como eran asediadas las plazas dif&iacute;ciles de conquistar a lo largo de la historia. Una t&aacute;ctica indispensable de un cerco militar es la guerra psicol&oacute;gica, que apunta a debilitar la confianza en la propia capacidad de defensa para forzar la rendici&oacute;n de la plaza. Entre los objetivos centrales de la asfixia est&aacute; la criminal intenci&oacute;n de dividir a las fuerzas armadas y sumar su apoyo al golpismo, lo que conducir&iacute;a a una guerra civil y muy probablemente a la partici&oacute;n territorial del pa&iacute;s.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Esta guerra psicol&oacute;gica es llevada adelante con el rumor permanente de una &ldquo;inminente intervenci&oacute;n militar&rdquo;, con el absurdo argumento de la &ldquo;ayuda humanitaria&rdquo;. Con el mismo prop&oacute;sito se ha instalado la imagen de un &ldquo;gobierno paralelo&rdquo;, reconocido por aliados, en realidad vasallos, de la estrategia de reconquista del suelo venezolano por los cruzados del capital y el imperialismo. En el mismo prop&oacute;sito confluyen traslado de soldados, videos de lanchas desembarcando en playas colombianas, visitas de altos mandos del Comando Sur a Colombia, montajes de carpas y cajas con pomposas etiquetas simulando contener elementos para paliar la &ldquo;dram&aacute;tica crisis humanitaria&rdquo;.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">No parecen dadas las condiciones de una invasi&oacute;n abierta; un asalto final a la plaza cercada parece, como m&iacute;nimo, prematuro. El Congreso estadounidense no ha aprobado ninguna intervenci&oacute;n de su ej&eacute;rcito, no hay consenso en Naciones Unidas, ni en la UE. En Latinoam&eacute;rica, pese a la adhesi&oacute;n de varios gobiernos a la tentativa de golpe, nadie parece dispuesto a involucrarse en un conflicto armado de efectos terribles y perspectivas de &ldquo;triunfo&rdquo; dudosas.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Aun as&iacute;, la situaci&oacute;n es grave. La insensatez, irracionalidad y extremismo de varios de los gobiernos involucrados en la amenaza de guerra, son la variable peligrosa que no puede ser desestimada. Corresponde a los pueblos levantar una ola un&aacute;nime por la paz y el levantamiento del asedio a Venezuela.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Las habituales motivaciones inmorales</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Las motivaciones de esta arremetida en curso contra Venezuela, no son muy diferentes a las que habitualmente conducen a las atrocidades de invadir, colonizar y destruir a otros. Por lo mismo, no admiten justificaci&oacute;n alguna.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La codicia de las corporaciones respecto a la posibilidad de capturar y administrar las enormes reservas naturales del pa&iacute;s como petr&oacute;leo, gas, oro, hierro o colt&aacute;n y su valor estrat&eacute;gico geopol&iacute;tico son motores centrales de la agresi&oacute;n. A esto se suma la intenci&oacute;n de cerrarle el paso al avance de las relaciones comerciales y de inversi&oacute;n entre China, Rusia y Am&eacute;rica Latina, las que hacen disminuir la hegemon&iacute;a econ&oacute;mica de Estados Unidos y Europa sobre la regi&oacute;n.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">La Revoluci&oacute;n Bolivariana ha dado adem&aacute;s un fuerte impulso a procesos de integraci&oacute;n solidaria y soberana, los que emergieron como dique de contenci&oacute;n a la pretensi&oacute;n estadounidense de determinar la pol&iacute;tica de la regi&oacute;n y su posicionamiento internacional.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Finalmente, se trata de establecer un castigo ejemplarizante y evitar la construcci&oacute;n de alternativas al decadente modelo excluyente del capitalismo, lo cual queda evidenciado en la persecuci&oacute;n y proscripci&oacute;n pol&iacute;tica de liderazgos populares y la progresiva instalaci&oacute;n de reg&iacute;menes represivos de derecha en varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, funcionales al objetivo mencionado.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Presente y futuro</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">El imperialismo occidental cree (o quiere hacer creer) que al altivo gobierno de la Revoluci&oacute;n le ha llegado la hora. Que es tiempo de que los venezolanos vuelvan al redil de la servidumbre, de la hipocres&iacute;a moral, del fracaso social, de la pol&iacute;tica fraudulenta que encarnan los gobiernos detractores de la apuesta revolucionaria.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Buena parte de los gobiernos y los pueblos del mundo no estamos de acuerdo. No somos imparciales, ni ambivalentes. Pensamos m&aacute;s bien que lo que tiende a su fin es un sistema de apropiaci&oacute;n violento, tanto en t&eacute;rminos objetivos como subjetivos. La intencionalidad de un pueblo se expresa en su soberan&iacute;a, la posibilidad de construir sociedades m&aacute;s justas se instala s&oacute;lo a partir de la paz. La paz es condici&oacute;n de equidad y la equidad, condici&oacute;n ineludible de libertad.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">Para que haya paz, equidad y libertad, lo que debe caer, m&aacute;s temprano que tarde, es la voracidad de poder imperialista, producto de la violenta y prehist&oacute;rica ambici&oacute;n de dominar a otros y acumular riqueza en desmedro del bienestar colectivo.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-family:Verdana,Geneva,sans-serif">- Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de C&oacute;rdoba y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.</span></p>