Agencia Plurinacional de Comunicación - Boliviahttp://www.apcbolivia.orgEl pulmón puede tener cáncer../rss/noticia.aspx?fill=5629318/01/2019<p style="text-align:justify"><span style="font-size:16px">Hace m&aacute;s o menos cuarenta a&ntilde;os que empezaron a sonar las alarmas por las consecuencias para la vida en este planeta del modelo de desarrollo que, sobre todo el mundo occidental, hab&iacute;a implementado desde la revoluci&oacute;n industrial. Un modelo que, entre otros graves problemas, generaba una destrucci&oacute;n m&aacute;s o menos sistem&aacute;tica de la naturaleza. La contaminaci&oacute;n de tierras y aguas, la desaparici&oacute;n de los bosques y el consiguiente aumento de la desertificaci&oacute;n, el uso sin l&iacute;mite de los recursos no renovables que empezaba a &nbsp;provocar el v&eacute;rtigo ante el abismo al darse cuenta de que el planeta es finito, eran tambi&eacute;n resultado de estas actuaciones. Al igual que el empobrecimiento creciente de millones de personas, atrapadas en unos pa&iacute;ses esquilmados y explotados por la voracidad del desarrollo impuesto que, ir&oacute;nicamente, se les denominaba como &ldquo;en v&iacute;as de desarrollo&rdquo;, mientras su futuro se les hipotecaba y clausuraba. En suma, se extend&iacute;a la preocupaci&oacute;n por el hecho de que pod&iacute;amos estar acabando con las opciones de una vida digna para las generaciones presentes y futuras.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Desde esos a&ntilde;os se multiplicaron los estudios, investigaciones y cumbres en las que los l&iacute;deres del mundo no resolv&iacute;an pr&aacute;cticamente nada a pesar del agravamiento continuado de la situaci&oacute;n de riesgos diversos y cada d&iacute;a m&aacute;s evidentes. Y alcanzamos as&iacute; los tiempos actuales en los que los peligros son m&aacute;s que puras alarmas. El cambio clim&aacute;tico es incuestionable y todas y todos somos conscientes del mismo, por mucho que algunos pseudoliderazgos (D. Trump) se afanen en negarlo y otros decidan mirar para otro lado para no incomodar en exceso al l&iacute;der. El calentamiento global ya no est&aacute; en la puerta, sino que ha entrado en la casa y sus consecuencias todav&iacute;a no alcanzamos a medirlas con exactitud, como todo futuro, pero si sabemos que ser&aacute;n graves para muchosterritorios y para millones y millones de personas. Ahora sabemos que hay recursos y situaciones vitales para el sistema y para la vida que est&aacute;n llegando al l&iacute;mite y que se agotar&aacute;n en breve, no habi&eacute;ndose generado a&uacute;n alternativas suficientes.</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Pues bien, precisamente cuando empezaron esas preocupaciones hace cuatro d&eacute;cadas uno de esos recursos vitales, pero finitos, que se identific&oacute; con rapidez es la selva amaz&oacute;nica. De una parte, en ella viven varias decenas de pueblos con formas de vida diversas y que, como tales pueblos, tienen derecho a seguir disponiendo de ese territorio y de su futuro. De otra parte, a este espacio natural se le nombr&oacute; r&aacute;pidamente como el pulm&oacute;n verde del planeta, por su generaci&oacute;n de elementos imprescindibles para la vida. M&uacute;ltiples estudios se&ntilde;alaban las graves consecuencias de su desaparici&oacute;n, generando cambios profundos en el mismo clima de todo el planeta y aumentando el calentamiento global, entre otros efectos. La Amazon&iacute;a era uno de los territorios vitales para el mundo.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Pero ya en esos momentos el pulm&oacute;n ten&iacute;a, cuando menos, asma. Una enfermedad que limitaba su capacidad pulmonar y la de seguir generando, entre otros, el ox&iacute;geno necesario para el planeta. Se entend&iacute;a ya entonces que d&iacute;a a d&iacute;a era atacado por los intereses mercantilistas, propios del sistema neoliberal, que destru&iacute;an diariamente miles de hect&aacute;reas de selva, constri&ntilde;endo su capacidad de respiro. Deforestaci&oacute;n continua, miner&iacute;a destructiva, agronegocios de monocultivos en una tierra altamente vulnerable, iban de la mano de las peri&oacute;dicas grandes declaraciones que la llamada comunidad internacional hac&iacute;a para mantener a salvo la selva amaz&oacute;nica y los derechos humanos de los pueblos que la han conservado durante miles de a&ntilde;os.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Y de esta forma, en este caminar esquizofr&eacute;nico entre la preocupaci&oacute;n por la conservaci&oacute;n y la dominante de seguir aumentando los intereses econ&oacute;micos inmediatos se nos iba el tiempo. Hoy, la ultraderecha est&aacute; en el poder en Brasil, pa&iacute;s que tiene en sus fronteras la mayor parte de esta cuenca de enorme biodiversidad. Y este puede ser el c&aacute;ncer definitivo que la mate; que el asma evolucione a &uacute;lceras cancerosas y la met&aacute;stasis puede hacer el resto, mientras el mundo mira para otro lado y elude su responsabilidad en la salud del enfermo.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Las primeras decisiones en firme del gobierno del neofascista Jair Bolsonaro, en consonancia con sus declaraciones en campa&ntilde;a electoral, son un ataque frontal a la Amazon&iacute;a y a los pueblos que la habitan. Hasta ahora la Fundaci&oacute;n Nacional del Indio (FUNAI) ha sido el organismo del estado, dependiente del Ministerio de Justicia, que se encargaba de la salvaguarda, con mayor o peor fortuna, de los derechos de los pueblos amaz&oacute;nicos y, entre otros, de la delimitaci&oacute;n de las &aacute;reas ind&iacute;genas protegidas. Pues esas primeras decisiones pasan la demarcaci&oacute;n de tierras ind&iacute;genas al Ministerio de Agricultura, el cual hoy est&aacute; en manos de Tereza Cristina Correa, quien ha sido desde hace a&ntilde;os la l&iacute;der del bloque de los hacendados rurales, que defienden a ultranza el agronegocio y, un ejemplo m&aacute;s, el uso irrestricto de agroqu&iacute;micos. El Servicio Forestal Brasile&ntilde;o tambi&eacute;n pasa del Ministerio de Medio Ambiente al de Agricultura. Por &uacute;ltimo, la FUNAI, totalmente vaciada de atribuciones y competencias ahora depender&aacute; del nuevo Ministerio de Mujer, Familia y Derechos Humanos, el cual est&aacute; bajo la autoridad de la pastora ultraevang&eacute;lica Damares Alves. Esta ministra es una ferviente antiabortista que, entre otras declaraciones, dijo que ha llegado el momento de implantar el gobierno de las iglesias o que la escuela p&uacute;blica ya no es un lugar seguro y el &uacute;nico espacio con estas caracter&iacute;sticas son las iglesias evang&eacute;licas.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">Con esta situaci&oacute;n la previsi&oacute;n, o mejor dicho parece que la promesa, es que los avances de la deforestaci&oacute;n y desaparici&oacute;n del pulm&oacute;n del planeta se multipliquen exponencialmente. Nunca han sido frenados, pero lo que en los pr&oacute;ximos pocos a&ntilde;os puede ocurrir es que sea totalmente irreversible la destrucci&oacute;n de la Amazon&iacute;a. Las caracter&iacute;sticas de la selva y de sus suelos no los hacen recuperables; adem&aacute;s, estos espacios se agotan en muy poco tiempo, por lo que no son ni &uacute;tiles para la agricultura. Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que la Amazon&iacute;a se convierte en breve en un erial o en inmensas &aacute;reas de pasto para el ganado de los hacendados que veamos volver a crecer los &aacute;rboles.&nbsp;</span></p> <p style="text-align:justify"><br /> <span style="font-size:16px">El ascenso de la ultraderecha, no solo en Brasil sino tambi&eacute;n en EE.UU. y en la vieja Europa, as&iacute; como los ataques de &eacute;sta contra la igualdad y el ejercicio de derechos de las mujeres, ha hecho recuperar una sentencia de la fil&oacute;sofa feminista Simone de Beauvoir. Se&ntilde;al&oacute; que no podemos olvidar nunca que &ldquo;bastar&aacute; una crisis pol&iacute;tica, econ&oacute;mica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados, (porque) esos derechos nunca se dan por adquiridos&rdquo;. Por ello, concluye la cita subrayando la importancia y necesidad de que las mujeres permanezcan vigilantes sobre dichos derechos durante toda la vida. Desgraciadamente la premonici&oacute;n de Simone de Beauvoir resulta ser cierta en su absoluta totalidad y profundidad, pero tambi&eacute;n desgraciadamente, no solo si hablamos de los derechos de las mujeres, sino tambi&eacute;n si lo hici&eacute;ramos de la naturaleza (Amazonia), de los pueblos ind&iacute;genas o de la grandes mayor&iacute;as (sectores empobrecidos, clases medias&hellip;) que este sistema, hoy ultraneoliberal, sigue considerando como bienes explotables para el aumento desenfrenado de sus cuentas de beneficios econ&oacute;micos. Las &eacute;lites son as&iacute; y por lo tanto hoy hay que estar m&aacute;s que vigilantes que nunca para conseguir verdaderamente que los derechos de las personas (mujeres y hombres), pueblos y de la naturaleza si sean realmente derechos adquiridos y no cuestionados permanentemente por el sistema dominante. Hay instrumentos internacionales de derechos que los protegen y que hoy est&aacute;n en riesgo de ser ignorados, violados, olvidados, de forma definitiva. Estamos a tiempo de eliminar el c&aacute;ncer, pero la met&aacute;stasis empieza a crecer y no hay tiempo que perder.</span></p> <p style="text-align:justify"><span style="font-size:16px">Jesus Gonz&aacute;lez Pazos<br /> Miembro de Mugarik Gabe<br /> 2019/01/18</span><br /> &nbsp;</p>