APCBOLIVIA | Santa Cruz: Kaa Iya, amenazada por depredadores

APCBOLIVIA

Agencia Plurinacional de Comunicación

Santa Cruz: Kaa Iya, amenazada por depredadores



(El Día).- De las 22 áreas protegidas que cuenta el país,  el Parque Nacional (PN) y Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) Kaa Iya del Gran Chaco, se muestra como la reserva natural mejor conservada de Bolivia. Pero en la misma medida, según los testimonios en la zona, la mayor reserva natural de Bolivia, en sus casi 3,5 millones de hectáreas, se encuentra amenazada por depredadores inherentes a los nuevos asentamientos propiciado por avasalladores, la gran expansión agrícola-ganadera, la tala y caza furtiva, las motivaciones extractivas de la minería e hidrocarburos  e incluso, el mal del contrabando y el narcotráfico en la parte sur entre Bolivia y Paraguay. 

Pese a esa situación, Jorge Banegas Franco, jefe de protección del Parque Kaa Iya, destacó que gracias  a 22 guardaparques, conforme a un adecuado plan de manejo, la participación activa de tres pueblos indígenas que involucra a la reserva natural, se mantiene intacta la reserva natural más grande de Bolivia y de Latinoamérica. 

"La mayor amenaza en este momento son los nuevos asentamientos de colonizadores (avasalladores), la expansión agrícola pecuaria y las actividades ilícitas en la zona sur", complementó.

Características de la reserva. Richard Rivera Casso, responsable del Programa de Monitoreo Ambiental de Kaa Iya, informó que los  3.444.115 de hectáreas, se tiene a un área protegida con bosques y humedales con ecosistemas que aportan significativamente en la provisión de funciones ambientales, hábitat para la fauna y la flora y en combatir el cambio climático. 

Además, se destaca los dos humedales o sitios Ramsar importantes de los 11 existentes en todo el país, como son el río Parapetí con los bañados del Isoso y el Palmar de las Islas y las Salinas de San José. 

"Hay estudios que muestran que tiene menor deforestación y el último bosque chaqueño que aún se conserva todavía", precisó Rivera. 

Los responsables de su conservación destacan sobre todo, como "un hogar para la biodiversidad y el turismo especializado para el avistamiento de fauna y ave". 

Megadiverso en su interior. Kaa-Iya, que en lengua guaraní singnifica "amo de monte", involucra directamente a los territorios de tres municipios del departamento de Santa Cruz: el municipio autónomo Guaraní Charagua y los de Pailón y San José de Chiquitos. Su ubicación geográfica lo ubica en una zona de transición de la región del Chaco con la del Cerrado o Bosque Chiquitano. 

Su creación, vía Decreto Supremo 24122 del 21 de septiembre de 1995, fue impulsada por los tres pueblos originarios de su entorno: Guaraní, Chiquitano y Ayoreode. "En el parque mismo no vive ningún pueblo indígena, pero si hay la presencia de pueblos no contactados", remarca Rivera.

Dilema en la política de gobierno.  El único impacto ambiental fuerte,  hace casi 20 años, fue la construcción del gasoducto hacia el Brasil que afectó en una longitud de 165 km. Según Banegas,  en un ancho de 26 metros de los 30 de ancho, se ha reforestado completamente con 46 especies de plantas nativas propias de los bosques que colindan con el gasoducto,  cuyo espacio de cuatro metros, es amigablemente aprovechado para generar el turismo, además de las tareas rutinarias de supervisión y control del ducto que realizan funcionarios de Gas Trans Boliviano (GTB). 

En torno a Kaa Iya se muestra un espejo de esperanza al mundo

Panorama. El Área Protegida (AP) Kaa Iya del Gran Chaco, en términos hidrológicos y de conservación ecológica, es responsable de la recarga de acuíferos importantes en la región y provee agua para la vida silvestre y para la gente.

Cultura. Kaa Iya, con su existencia revaloriza las manifestaciones culturales de pueblos originarios que habitan la zona de influencia fuera de sus límites, como los Guaraní-Isoseños, Chiquitanos y Ayoreodes, para quienes los ecosistemas, paisajes y recursos de la vida silvestre son parte de su identidad.
 
No contactados. Asimismo, se preserva grupos familiares de la etnia Ayoreode que habitan al interior del área protegida en aislamiento voluntario. Son las únicas que subsisten gracias a la conservación del Área Protegida con actividades de recolección y trashumancia.

Especies. Actualmente se tiene registrado que alberga una gran variedad de especies de fauna vertebrados; entre ellos 108 de mamíferos, 226 de aves, 72 de reptiles, 43 de anfibios y 105 especies de peces. Es el hogar de especies amenazadas o en peligro de extinción como lo son el guanaco (Lama guanicoe), el chancho solitario (Catagonus wagneri), el tropero (Tayassu. Pecari), el pejichi (Priodontes maximus), el corechi (Tolypeutes matacus), el jaguar (Panthera onca) y el anta (Tapirus terrestres).

Diversa fauna silvestre

Camélido: El guanaco (Lama guanicoe), es una especie de la familia de los camélidos, que aún se pueden evidenciar al menos 200 animales, está en peligro de extinción.

Aves: Cotorra pecho plomo (Myiopsitta monachus), no está en peligro de extinción. Tiene una enorme capacidad de adaptación a variados climas y ecosistemas.

Osos: Oso bandera (Myrmecophaga tridactyla), es una especie de alta relevancia para la conservación porque sus hábitos garantizan la continuidad de los procesos ecológicos de donde habitan.

Chancho: El Solitario (catagonus wagneri) es una especie endémica del chaco que se encuentra en peligro de extinción. Es un símbolo para el Kaa-Iya. 

Venado: Urina (Mazama gouazoubira), es una especie con preocupación menor, pero que su población es vulnerable a los mamíferos depredadores y a la caza furtiva.

Mono: Tití del Chaco (Callicebus pallescens), en la lista roja de IUCN la especie se considera bajo preocupación menor, su distribución coincide con áreas protegidas en Bolivia y Paraguay.

Puma: Yaguarundi (Puma yagouarundí), es un animal misterioso difícil de encontrar, pero que tiene una preocupación menor y se lo puede avistar en los cuerpos de agua del Kaa-Iya.

Tigre: El Jaguar (Phantera onca), es una especie amenazada por el tráfico de especies silvestres, el avance de la frontera agropecuaria y los conflictos en zonas ganaderas con la especie.