APCBOLIVIA | Túpac Katari y Bartolina Sisa, símbolos de la liberación paceña

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Túpac Katari y Bartolina Sisa, símbolos de la liberación paceña



(Cambio. Víctor Hugo Chambi O.).- El 15 de julio de 2005, el presidente de entonces, Eduardo Rodríguez Veltzé, promulgó la ley que declaró héroes nacionales a Túpac Katari y Bartolina Sisa, 224 años después del cerco que buscaba la liberación de los indígenas del yugo español. 

La Paz conmemora un nuevo aniversario de la gesta revolucionaria del 16 de julio de 1809, encabezada por Pedro Domingo Murillo y un grupo de criollos y mestizos. No se toma en cuenta que 28 años antes, alrededor de 40 mil indígenas ya habían combatido por liberarse de la opresión colonial.

“La clase oligarca mestiza, que en su mayoría son extranjeros,  y el grupo de poder que manejó el Estado hasta hace poco tenían como principal plan exterminar a los movimientos indígenas, a los campesinos, por eso ocultaron estas historias que marcaron la vida de la gente”, afirmó Rodolfo Machaca, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).

“Ellos son —agregó— los héroes que realmente nos liberaron a nosotros, marcaron la línea de horizonte para tener referencia, por eso para nosotros y las nuevas generaciones son un símbolo de liberación”.

El 3 de julio de 1781 se recuerda el apresamiento de Bartolina Sisa, una de las líderes de este movimiento, que en esa jornada terminó con el primer cerco a la ciudad de La Paz.

Por lo que el pedido del dirigente campesino es que ambos líderes indígenas, al igual que otros que lucharon por la independencia de Bolivia y la igualdad de los derechos de los pueblos indígenas, se encuentren mencionados “en primera línea” en los actos que se celebrarán por el aniversario paceño.

Una vez que se promulgó la Ley de Declaratoria de Héroes Nacionales para Túpac Katari y Bartolina Sisa, el presidente Rodríguez ordenó que se pinte un lienzo de Katari en el hall del Palacio de Gobierno, junto a los que ya existían de Simón Bolívar, Antonio José de Sucre y Andrés de Santa Cruz.

Se dispuso también la construcción de un monumento en la ciudad de El Alto, pero solamente con la llegada del Movimiento Al Socialismo (MAS) y  Evo Morales al gobierno se concretó que ambos líderes fuesen reconocidos como héroes nacionales y sus imágenes incluidas en los actos oficiales.

La historia del Cerco

Julián Apaza, un comerciante de coca del altiplano paceño, decidió organizar el cerco a La Paz como medida de rechazo a la opresión de los gobernantes españoles en contra del pueblo indígena de la región.

Estuvo en contacto con José Gabriel Túpac Amaru y Tomás Katari, que promovieron similares revueltas en Cusco y Potosí, aunque fueron sofocados y reprimidos duramente por el Ejército colonial.  

El escritor Freddy Céspedes detalla que “los postulados de Apaza —que adoptó el nombre de Túpac Katari— fueron los de justicia social, de suprimir la mita y los repartimientos, la supresión de los corregidores, supresión de los obrajes, la supresión de las aduanas e impuestos que gravaban a los nativos junto a la expulsión o exterminio de los chapetones (españoles) de su territorio”.

La sublevación tuvo como efecto la declaración de guerra a muerte contra los corregidores chapetones e instaurar nuevamente el imperio de los incas. Como primera medida,  se declaró la desobediencia abierta y el alboroto general, para luego pasar a cuchillo a todos los corregidores, sus ministros, caciques, cobradores y demás dependientes.

Túpac Katari inició su movimiento en febrero de 1781, en la región de Sica Sica, y en pocos días se levantaron los pueblos vecinos de Ayo Ayo, Calamarca, Caracato, Sapahaqui, Laja, Viacha, Pacajes, Yungas, Omasuyos y Larecaja, hasta terminar —a mediados de marzo de 1781— cercando la ciudad de La Paz.

Fue hasta el 2 de julio que los pobladores de La Paz no pudieron salir ni tampoco ingresar alimentos. La llegada del realista Ignacio Flores dio un respiro a la urbe, además logró la captura de Bartolina Sisa, apresada desde esa fecha.

El cerco se retomó y los indígenas volvieron a encerrar  la ciudad hasta noviembre de 1781, cuando el teniente coronel español José de Reseguín llegó para apaciguar a los sublevados y dar duras sentencias contra los cabecillas del movimiento libertario: la horca para Batolina Sisa y el descuartizamiento  de Túpac Katari.

“A mí sólo me matan, pero mañana volveré y seré millones”, ésas fueron las últimas palabras de Katari, antes de ser ejecutado en Peñas.

Pablo Zárate Willka, otro héroe indígena rescatado

El Viceministerio de Descolonización organizó en 2013 un acto de voluntad patriótica por el fortalecimiento de la identidad cultural; inauguró y desveló los monumentos a líderes indígenas  en la comunidad de Ocuiri, municipio de Sapahaqui del departamento de La Paz, lugar de nacimiento de Bartolina Sisa.

En esa oportunidad, el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, aseveró que además de Túpac Katari y Bartolina Sisa existen otros personajes indígenas que marcaron la historia de Bolivia, pero que se encuentran entre los “héroes ocultos” de Bolivia.
Uno de ellos fue Pablo Zárate ‘el temible’ Willka, de quien se dijo fue un indígena que colaboró con la revuelta que derivó en la Guerra Federal, pero los enunciados y razones del levantamiento indígena fueron otros.

Las tres exigencias de Willka al sublevado general José Manuel Pando fueron: liberación de los colonos, participación de los quechuas y de los aymaras en el gobierno y devolución de las tierras comunales. El discurso de Zárate fue conocido como la “Proclama de Caracollo” y planteaba “la regeneración de Bolivia”; “los indígenas, los blancos nos levantaremos a defender nuestra República de Bolivia de quienes quieren apoderarse vendiéndonos a los chilenos”, dice el documento.

Además propugnaba el respeto entre indígenas y blancos como buenos vecinos. El líder también promovió la fundación en Peñas de un gobierno comunal (federado), que nombró a Juan Lero como presidente.

Pilar Mendieta menciona que la figura de Willka “sale de las penumbras” con el historiador Ramiro Condarco en 1960, quien señala que existía una indiferencia de la historiografía oficial hacia el líder indígena. 

Las organizaciones campesinas nacionales adoptaron sus nombres

Las federaciones de campesinos tomaron el nombre de Túpac Katari, mientras que las mujeres campesinas adoptaron el nombre de Bartolina Sisa, como un referente de las luchas en defensa de los derechos de los campesinos.

Rodolfo Machaca, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, dijo que “sus nombres son una energía para seguir avanzando. Si ellos en condiciones precarias supieron levantarse para defender los derechos de los pueblos indígenas y campesinos, ahora que hay más educación y preparación no podemos estar indiferentes”.

El dirigente indicó que llevar el nombre de estos líderes y otros que están presentes en la historia del movimiento campesino “es una fortaleza” para no claudicar en la lucha por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, al igual que los derechos de la Madre Tierra.

Desde su creación, la Federación de Campesinos Túpac  Katari (1971) y la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa (1981) lideraron las movilizaciones reivindicativas del sector, y tras su organización en un instrumento político asumieron la conducción del gobierno nacional, encabezado por Evo Morales, afiliado de la primera.

Los movimientos campesinos e indígenas de Bolivia son un referente a escala internacional y en muchos eventos mundiales se toma como ejemplo la lucha realizada en el territorio nacional hasta promover una revolución democrática y cultural.