11/04/2019
Acceso a agua potable y saneamiento, un derecho humano en Bolivia

(Prensa Latina) Más de 9,7 millones de personas en Bolivia cuentan hoy con acceso a servicios de agua potable y saneamiento, un derecho humano definido en la Constitución con la llegada a la presidencia de Evo Morales, en 2006.

Las inversiones en proyectos de recursos hídricos en los últimos 13 años para beneficio de los sectores más vulnerables ascienden a más de dos mil 877 millones de dólares, informó el ministro de Medio Ambiente y Agua, Carlos Ortuño, situación muy diferente en la etapa neoliberal (1997-2005), cuando los recursos destinados solo llegaban a más de 581 millones de dólares.

Reveló que la cobertura de agua y saneamiento alcanza hasta la fecha el 95 por ciento del área urbana y el 67 por ciento de la rural, para el 86 por ciento de la población al cierre de 2018, a diferencia del 68 por ciento en las ciudades y un 44 por ciento en zonas rurales antes de 2006, donde solo era beneficiado el 60 por ciento de la población (6,8 millones de personas).

Ortuño recordó que antes el modelo de gestión del agua apostaba por atraer a inversionistas privados que mercantilizaban ese recurso natural, una responsabilidad delegada por el Estado y que beneficiaba a un sector pequeño de la sociedad.

Esa política provocó el descontento de la población, y en el año 2000 se manifestó con la denominada 'Guerra del agua' en Cochabamba, donde los habitantes consideraron vulneradas sus costumbres por la empresa Aguas del Tunari, por la privatización de infraestructuras creadas por ellos mismos y el aumento de las tarifas del servicio, comentó.

'Por diez años estuvo privatizada el agua en Bolivia, y el pueblo y los movimientos sociales exigieron la devolución de los recursos naturales, que al llegar a la presidencia Evo Morales, en 2006, se dio prioridad al tema hídrico con la creación del ministerio de Medio Ambiente y Agua que concentró la responsabilidad de su administración', precisó.

Destacó que en 2013 la Constitución definió como un derecho humano el acceso al agua potable y al saneamiento, hecho que convirtió en 2013 a la nación andino amazónica en el primer país a nivel mundial en consagrar ese derecho para beneficio de la sociedad.

El Estado boliviano impulsó esa idea en diferentes foros internacionales, logrando que en 2014 la Asamblea de Naciones Unidas la reconociera también como un derecho humano.

Ortuño afirmó que de 1997 a 2005 se invirtió en agua potable más de 581 millones de dólares, cifra superior 13 años después con más de mil 966 millones de dólares, mientras que en riego durante la etapa neoliberal emplearon más de 88 millones de dólares y, con la gestión de Morales, los recursos superan los mil 97 millones de dólares.

Asimismo, para el manejo integral de cuencas y recursos hídricos fueron invertidos antes de 2006 más de 35 millones de dólares, y después de ese año más de 256 millones de dólares.

Por otra parte, el titular de Medio Ambiente y Agua, declaró que otras políticas implementadas, como los programas Mi Agua y Mi Riego, cubren actualmente las necesidades productivas y agropecuarias de Bolivia, y garantizan su soberanía alimentaria.

La ejecución de esas iniciativas hizo que las gobernaciones y alcaldías comenzaran a asumir su papel para solucionar los problemas sobre el abastecimiento de agua potable o riego para el sector agropecuario, duplicando la cobertura de agua en más de 500 mil hectáreas a nivel nacional, con una implementación de tecnología y un sistema de aspersión.

'El hecho de poder jugar con los calendarios, poder adelantar cultivos, permite distribuir su riego en un periodo mucho menor y con eso hemos logrado mejorar la producción agropecuaria', agregó.

Entre los años 2011 y 2017 se implementaron esos programas, iniciativas del mandatario boliviano que beneficiaron a más de un millón 600 mil personas al suministrar agua potable a sus viviendas, además de lograr un mayor rendimiento y valor en la producción agrícola.

Tuvo como antecedente la ocurrencia de una severa sequía en 2010 que afectó la producción agrícola del país.

Para 2019, esa cartera de Estado invertirá más de 136 millones de dólares en la implementación de proyectos hídricos en todo el país, distribuidos en programas relacionados con saneamiento, riego y medio ambiente.

Datos oficiales destacan la ejecución de 51 programas con más de 245 millones de dólares en ciudades capitales, áreas periurbanas y rurales para beneficio social, y para 2025 prevé llegar a cubrir al ciento por ciento de la población boliviana.